Queremos mujeres al poder

Queremos mujeres al poder

#ConNosotras

Por Anabel Molina y Paulina Garrido

Si le preguntamos a cualquier político si está de acuerdo con la igualdad de género, es muy probable que la respuesta sea afirmativa. Hoy en día, es cada vez más frecuente toparse con campañas políticas o discursos “a favor de la igualdad”.

Parece que de unos años para acá se ha vuelto electoralmente rentable pronunciarse a favor de la igualdad en el discurso, sin que eso conlleve acciones que demuestren un compromiso real con las mujeres y sus necesidades.

Es una realidad que en este país las mujeres todavía enfrentan infinidad de barreras que les impiden su pleno acceso y permanencia en los más altos niveles ejecutivos, tanto en el ámbito público como en el privado.

Como resultado, si le preguntamos al mismo político “pro-igualdad” cuántas mujeres se encuentran en puestos de toma de decisiones dentro de su partido político o la institución pública que representa, probablemente la respuesta sea vergonzosa.

Escuchamos a políticos decir constantemente que están a favor de que hombres y mujeres tengan las mismas oportunidades.

Sin embargo, cuando se les exige garantizar los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, salen a relucir sus prejuicios y doctrinas religiosas, que ponen en riesgo el estado laico y a las ciudadanas a las que representan.

Además, la falta de respuesta y acciones para combatir de fondo la violencia de género con estrategias medibles, basadas en evidencia y presupuesto suficiente, nos dice mucho del compromiso que el Estado tiene con las mujeres.

Dentro de este contexto, Nuevo León no ha sido la excepción. La LXXV Legislatura del Congreso Local se ha distinguido por aprobar leyes en contra de los derechos de las mujeres.

En la semana del Día Internacional de la Mujer en 2019, el Pleno aprobó una reforma constitucional para blindar la penalización del aborto en el estado[1].

Meses después, se modificó la Ley Estatal de Salud para incluir la llamada “objeción de conciencia”[2], que permite al personal de salud negarse a aplicar la NOM-046, dejando en peligro de muerte a las mujeres nuevoleonesas que busquen la Interrupción Legal de su Embarazo por haber sido producto de una violación o poner en riesgo su vida.

Este año, la acalorada discusión sobre la iniciativa que pretendía incorporar el “Pin Parental”[3] al sistema educativo de Nuevo León para limitar la impartición de educación sexual integral, nos recuerda que aún hay muchas batallas por ganar.

Entonces, ¿hay una verdadera convicción a favor de la igualdad o es solo una estrategia políticamente rentable?

El nivel de compromiso de los y las diputadas del H. Congreso de Nuevo León con el principio de igualdad se verá evidenciado en la votación de la iniciativa por la #ParidadEnTodo que se llevará a cabo esta semana.

Transcurrido un año desde que se reformó a nivel federal la Constitución Política[4] para incorporar la Paridad Total, y a pocos meses de que se reformó un paquete de ocho leyes para definir las sanciones por violencia política contra las mujeres en razón de género, el Congreso de Nuevo León nos da otra vez de qué hablar.

La reforma en discusión tiene como propósito garantizar la paridad de género en los tres poderes del Estado, en los tres niveles de gobierno, así como en los organismos autónomos y en las candidaturas de los partidos políticos a cargos de elección popular.

Mientras que en 16 entidades federativas se ha reconocido la importancia de garantizar que las mujeres se encuentren representadas en todos los espacios públicos de toma de decisiones, en la Sultana del Norte el debate continúa. Pero, ¿por qué hay tanta resistencia para su armonización en Nuevo León?

Hay que decirlo fuerte y claro: les asusta la paridad.

Les asusta la paridad porque significa repartir y renunciar al monopolio del poder.

Les asusta perder lo único que nos diferencía: el poder.

Es importante recordar que el verdadero significado de paridad dista de ser solo “tener igual número de hombres y mujeres en cargos públicos colegiados”.

La paridad de género es «la total integración, en pie de igualdad, de las mujeres en las sociedades democráticas»[5].

No basta con acceder a los puestos de toma de decisiones si las mujeres no pueden ejercer el poder. Nuestro México está lejos de conseguirlo. Sin embargo, las acciones afirmativas que obligan que las mujeres se encuentren representadas son pasos importantes para lograrlo.

¿Por qué es importante la paridad en el Consejo de la Judicatura? Porque es el órgano encargado de nombrar a los jueces y juezas que impartirán justicia en el estado. Y la justicia tiene que tomar en cuenta nuestras vivencias, las violencias que vivimos, la forma en la que experimentamos el mundo.

Una visión enteramente masculina de la ley nunca será justicia. De ahí nace la importancia también de contar con paridad en el Tribunal Superior de Justicia en el Estado y en todos los niveles del Poder Judicial local.

En un estado que se encuentra en los primeros lugares en delitos sexuales y feminicidios, tener mujeres al frente de los órganos que imparten justicia no solo es necesario, sino urgente.

¿Por qué es importante la paridad en vertical y horizontal a nivel local y municipal?

En Nuevo León estamos lejos de estar representadas dentro del gobierno estatal y los ayuntamientos. El poder ejecutivo local jamás ha sido encabezado por una mujer y el actual gabinete del gobernador está integrado por 13 hombres y solo una mujer[6].

Hablando de ayuntamientos, de los 51 municipios del estado, tan solo 10 de ellos son encabezados por mujeres[7].

El problema con esto no solo está en los números, sino que es en esas esferas es en donde las mujeres son mayormente violentadas, entonces el no promover su participación las mantiene en una situación de vulnerabilidad terrible.

¿Por qué es importante la paridad en el poder legislativo local?

Si bien es cierto que Nuevo León tiene por primera vez un congreso paritario, todavía no se puede hablar de un reparto equilibrado de poderes entre mujeres y hombres, pues persiste una cultura androcéntrica, que impide una mayor incidencia de las mujeres en la toma de decisiones y, por tanto, vemos muy poco representados sus intereses.

Asimismo, existe gran resistencia a incrementar la participación sustantiva de las mujeres en los órganos de mayor poder e incidencia.

¿Por qué es importante la paridad en los partidos políticos? Las mujeres se topan con dinámicas al interior, que de manera sutil o no, les impiden acceder a las mesas de negociación en las que se discuten cuestiones importantes, especialmente las que tienen que ver con la integración de la lista de candidatos y candidatas.

Incluso cuando se trata de hacer campaña de tierra, son las mujeres líderes de colonia quienes realizan largas jornadas de trabajo, pero finalmente las candidaturas van para militantes hombres.

Aun en estas circunstancias adversas, hay mujeres participando en la vida pública de nuestro estado con la intención de tomar los espacios de toma de decisiones a través de su trabajo y su esfuerzo.

Démosles la oportunidad de participar. Démosle a las militantes la oportunidad de ser candidatas.

Démosle a las juezas la oportunidad de ser magistradas. Démosle a las ciudadanas comprometidas en sus municipios la oportunidad de ser regidoras.

Démosles el #DerechoaGobernar.

A menos de un año de las elecciones de 2021, nos encontramos contra reloj para exigir que el periodo electoral entrante garantice la participación de las mujeres para todos los cargos en contienda, en igualdad de circunstancias y libre de toda violencia.

Es momento de que los políticos demuestren de qué lado están: ¿del lado de la igualdad que pregonan en sus discursos? ¿O del lado de sus intereses personales por proteger sus privilegios y a sus compadres?

 

Queremos #MujeresAlPoder

[1] https://politica.expansion.mx/estados/2019/03/06/pese-a-protestas-nuevo-leon-aprueba-una-reforma-que-penaliza-el-aborto

[2] https://www.animalpolitico.com/punto-gire/nuevo-leon-y-la-objecion-de-conciencia/

[3] https://www.animalpolitico.com/2020/06/nuevo-leon-vigente-pin-parental/

[4] https://www.gob.mx/inmujeres/articulos/paridad-en-todo-50-mujeres-y-50-hombrees-en-la-toma-de-decisiones

[5] http://www.diputados.gob.mx/documentos/Comite_CEAMEG/Libro_Part_Pol.pdf

[6] https://www.info7.mx/locales/gabinete-de-el-bronco-es-el-club-de-toby/v-2714546

[7] https://igualdad.ine.mx/wp-content/uploads/2019/07/INFORME_Resultados_y_Paridad_de_Genero.pdf


 

Paulina Garrido

Paulina Garrido, Licenciada en Relaciones Internacionales, feminista e integrante del movimiento Derecho a Gobernar.
Anabel Molina
Anabel Molina, Abogada feminista e integrante del movimiento Derecho a Gobernar.

 

 

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