Syndy García / Monterrey

En enero de 2017, los periodistas Alejandra Sánchez y José Luis Pardo tomaron una nueva travesía. Las preguntas que llevan en su equipaje son: ¿por qué matamos?, ¿por qué morimos?, ¿cómo sobrevivimos? y ¿por qué luchamos?

Fue así como los Dromómanos comenzaron su investigación En Malos Pasos. Un viaje por siete países de América Latina donde se concentran un tercio de los homicidios en el mundo.

Desde Colombia, donde se encuentran ahora, ambos cuentan que su intención es conocer, a través de las historias de la gente, por qué en la región muere una persona asesinada cada 15 minutos.

¿De qué se trata En Malos Pasos, que es lo que han descubierto en lo que va de esta investigación?

José Luis Pardo: El proyecto va a abarcar los siete países más violentos de América Latina que son Brasil, Venezuela, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras y México. La idea del proyecto En Malos Pasos es responder a la pregunta ¿por qué en América Latina se mata más que en cualquier región del mundo?

Más o menos aquí vivimos un 8 por ciento de la población, pero se concentran más de un tercio de los homicidios en todo el mundo.

Los protagonistas de nuestras investigaciones son desde asesinos, hasta víctimas, familiares, activistas, policías, jueces, todo tipo de personas que están relacionadas con la violencia.

¿Cuáles son los factores que han observado influyen en las muertes violentas de América Latina?

Alejandra Sánchez: Vemos que el asesinato es sin duda una forma bárbara de resolver conflictos, para muchos asesinos eso es. Dicen “maté porque alguien me molestaba”, “porque alguien se me oponía”, “porque alguien me afectaba económicamente”, hay muchas razones, las cuales tienen que ver con la resolución de conflictos y que son una forma incorrecta de encarar los problemas.

José Luis Pardo: Lo que es un hecho es que en el siglo XXI todas las regiones del mundo han disminuido esos homicidios y aquí no, aquí han aumentado y un poco la investigación también es ver eso.

También la exclusión social parece que se ha creado una especie de cultura de “matables”, de no importa tanto cuánta gente muere, sino quién muere, si tú eres de un barrio periférico, eres pobre, eres de una raza que no sea la blanca, si tú eres indígena, o negro, entonces vale menos, esa gente es “matable” no pasa nada, y la sociedad no se escandaliza y no nos indignamos.

¿Cómo buscan sus historias y por qué vemos que se acercan a gente también por redes sociales?

José Luis Pardo: Hacemos el primer impulso con una investigación periodística, y a través de esa investigación periodística, lo que intentamos hacer es interactuar también con la comunidad por Skype, Facebook, en persona, con diferentes formatos. Conversamos con la gente y de eso salen nuevas historias también, porque la idea de En Malos Pasos es crear una comunidad activa para debatir sobre la violencia.

¿Cuál consideran que es la importancia de una investigación que se adentra a conocer la violencia y homicidios en América Latina?

José Luis Pardo: Creemos que se ha simplificado mucho el fenómeno del homicidio, pensamos que hace falta que se involucren varias instancias.

Estamos en una campaña de reducción de homicidios, que se llama Instinto de Vida en la cual hay personas con diferentes expertos para crear este debate serio. Lo que se intenta es poner de relieve que estamos viviendo una epidemia, que no estamos consiguiendo solventarla y que por medio del debate se revisen políticas públicas para hacer que el homicidio se reduzca.

De las 50 ciudades más violentas del mundo, más de 40 son Latinoamericanas, este tipo de cosas al final nos están dejando demasiado indiferentes.

Creemos que es muy importante poner el foco en el tema porque además nuestra visión es que a través del homicidio se puedan ver muchas otras problemáticas sociales, económicas, políticas, etcétera, de los países.

¿Cómo ven en general los discursos de las autoridades y sus políticas públicas en esta ruta de la violencia?

Alejandra Sánchez: Vemos que en general las políticas públicas nos están muy enfocadas para reducir homicidios, hay pocas ciudades que tienen programas de reducción de homicidios y que a nivel regional se ha apostado por la mano dura y por la militarización, que son prácticas que han demostrado que tampoco funcionan.

José Luis Pardo: Los políticos han sido bastante irresponsables en este tema, porque cómo dicen muchas veces ellos echan balones fuera, dicen “bueno estamos mal pero el otro está peor” o “bueno no se mata tanto”, dan cifras engañosas o son opacos con las cifras, por eso creo que lo primero es sí afrontar la realidad, reconocer que somos la región más violenta del mundo y a partir de ahí construir.

En Nuevo León, por ejemplo, el gobernador dice que la delincuencia se puede prevenir con “chanclazos”, ¿qué les parece este y otros discursos de los mandatarios?

José Luis Pardo: Eso es violencia para combatir violencia y hay que ir a los datos para ver que eso no da resultados. Muchas veces el propio Estado al implementar una política pública para apalear el problema se convierte en un actor principal del problema.

La policía de Río de Janeiro, por ejemplo, de los homicidios que hay en la ciudad, ellos son responsables del 20 por ciento más o menos, lo mismo en Venezuela, México también es un claro ejemplo de cómo ha aumentado la violencia después de la “Guerra contra las Drogas”, entonces creo que al final se necesita ser un poco realistas y ser responsables con un tema delicado.

 

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