Por Debanhi Soto
En una rueda de prensa, Samuel García, gobernador de Nuevo León afirmó que actualmente el estado tiene una mejor calidad del aire que hace cinco años, cuando asumió la gubernatura. Pero se trata de una afirmación engañosa.
“Hoy tenemos mucho mejor aire que hace cinco años, de hecho ahí está la tendencia. Partículas PM 2.5, Partículas PM10, azufre, nitratos, todo se ha ido bajando” dijo el gobernador en un video de la rueda de prensa que después subió a sus redes sociales.
Sin embargo, si bien en algunos contaminantes, Nuevo León registra menos cantidad que hace cinco años, esta situación no aplica para todos los gases tóxicos del estado. Y en algunos casos como en el ozono (O3), dióxido de nitrógeno (NO2) y óxidos de nitrógeno (NOx) los promedios anuales han aumentado.
¿Qué indicadores se toman para decir que existe una buena calidad del aire?
En Nuevo León, la medición de la calidad del aire se extiende a seis contaminantes: material micro particulado (PM10 y PM2.5), ozono, monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre.
No obstante, según explicó el Comité Ecológico Integral (CEI) –un organismo de la sociedad civil que trabaja por la protección del medio ambiente– además de los seis contaminantes criterio, hay otras sustancias en el ambiente que pueden ser tóxicas para la salud pero que no están siendo monitoreadas por las autoridades.
Ver esta publicación en Instagram
Por ejemplo, entre las sustancias que no se miden se encuentran los compuestos orgánicos volátiles que pueden ser cancerígenos, los hidrocarburos aromáticos policíclicos residuales de la combustión de combustibles fósiles, los metales pesados y el amoniaco resultante de los procesos industriales.
Además, es importante destacar que las estaciones de monitoreo de la calidad del aire no siempre funcionan, lo que provoca que haya días sin medición o resultados no concluyentes.
Tomando estas consideraciones y a partir de los registros históricos de datos sobre calidad del aire del CEI en conjunto con el TEC de Monterrey, se puede concluir que el promedio por año de PM2.5, PM10 y monóxido de carbono disminuyeron al contrastar la media de septiembre de 2020 a agosto de 2021 con la del periodo similar de 2025 a 2026.
Las PM10 se redujeron en un 25.64% al pasar de tener concentraciones de 59.36 microgramos por metro cúbico en 2020-2021 a 44.13 unidades por metro cúbico en 2025-2026.
En cuanto a las PM2.5 tuvieron una baja del 19.53% al pasar de registrar un promedio anual de 20.91 unidades por metro cúbico a 16.82 microgramos.
Las concentraciones de monóxido de carbono disminuyeron en un 28.25% pasando de registrar en promedio 1.59 partes por millón (ppm) en 2020-2021 a 1.41 ppm en 2025-2026 según sus mediciones.
Sin embargo, hay contaminantes que aumentaron su presencia en el estado durante los mismos años. Por ejemplo, el ozono, un contaminante asociado al smog, incrementó sus concentraciones en 8.01 por ciento.
De igual manera, el dióxido de nitrógeno relacionado con la combustión de combustibles fósiles tuvo aumentos del 37.11% pasando de registrar 0.10 ppm entre septiembre de 2020 y agosto de 2021 a 0.0138 ppm en el periodo homónimo de 2025-2026.
Área metropolitana de Monterrey supera límites anuales de contaminación del aire
Pese a las reducciones en las concentraciones de partículas contaminantes en el aire de Monterrey, la ciudad sigue superando los límites sanos recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y permitidos por las Normas Oficiales Mexicanas.
En sus directrices mundiales sobre la calidad del aire, la OMS expone que se recomienda que la concentración de partículas PM2.5 y de PM10 no sea mayor a 5 y 15 microgramos por metro cúbico respectivamente.
En México, la NOM-025-SSA1-2021 considera que se debe tener una concentración máxima de 10 micrómetros de partículas 2.5 por metro cúbico y 28 unidades de PM10 en promedio por año (según el cumplimiento gradual).
Entre 2025 y 2026, Nuevo León registró 16.82 unidades de PM2.5 por metro cúbico, por lo que triplica la cantidad recomendada por la OMS y supera en un 68.20% a lo que permiten las instituciones mexicanas.
En cuanto a PM10, el sistema de monitoreo de la calidad del aire de Nuevo León identificó 44.13 microgramos de contaminante por metro cúbico, lo que excede en 57.60% el promedio permitido por la NOM-025-SSA1-2021 y es casi el triple de lo que recomienda la máxima institución de salud.
Fuentes | Links


