- Colonos lamentan que la instalación de industrias en zonas residenciales del Área Metropolitana de Monterrey ha traído contaminación, daños a la salud y apropiación de espacios públicos por parte de las empresas.
Por Debanhi Soto
El Área Metropolitana de Monterrey es conocida como la capital industrial de Nuevo León. De acuerdo con el Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE), en la ciudad existen más de 20 mil establecimientos económicos con 11 o más trabajadores, entre los que se encuentran bodegas, pequeñas fábricas e industrias manufactureras.

Fuente: DENUE
Si bien estos establecimientos generan empleo y contribuyen a la economía estatal, una parte importante de ellos no se encuentra concentrada en corredores industriales. Por el contrario, operan dentro de zonas residenciales donde conviven con viviendas, escuelas, parques y otros espacios de uso comunitario.
Sobre los establecimientos industriales, la estadística del INEGI indica que en Nuevo León hay una fábrica manufacturera por cada 118 viviendas. Aunque, la cifra podría variar debido a que la cantidad de viviendas reportadas por el INEGI se actualizó en 2020, pero la de establecimientos manufactureros no ha variado desde 2008.
La cercanía entre zonas habitacionales e instalaciones industriales puede tener efectos en la calidad de vida de quienes viven en sus alrededores.
Dependiendo de la actividad que realicen las empresas, los residentes pueden estar expuestos a ruido constante, emisiones contaminantes, malos olores, tránsito intensivo de vehículos de carga y posibles afectaciones a la salud.
Estos factores modifican las dinámicas cotidianas de las colonias y generar conflictos entre vecinos y establecimientos industriales
Un ejemplo de lo anterior es el de los vecinos de la colonia Jardines de Santa Clara en Guadalupe, Nuevo León quienes viven al lado de PL Cocina, una empresa de alimentos parte de la cadena de suministros de los restaurantes El Pollo Loco y que según reportaron genera malos olores, obstrucción de espacios públicos y ruido constante relacionado con los procesos industriales.

“Es zona residencial, se supone que no debe de usarse el suelo para eso (zona industrial). Justo enfrente tenemos una primaria de hecho. Pero por ejemplo, yo no puedo tener nunca mi ventana abierta por motivos de mi salud y porque toda la ropa se me impregna de aceite y huele feo” relató una de las vecinas de la colonia Jardines de Santa Clara.
Vecinos sufren consecuencias de vivir cerca a espacios industriales
En Nuevo León, las empresas manufactureras, talleres o fábricas se encuentran cercanas a espacios habitacionales familiares, lo que tiene consecuencia en el bienestar emocional, física y social de las comunidades.
Un estudio publicado del Centro de Investigación e Intervención Social de Lisboa expone que vivir en áreas industriales está relacionado con un menor bienestar emocional y sentimiento de desesperanza.
Asimismo, las industrias, talleres o fábricas son fuentes de contaminantes del aire lo que a su vez está relacionado con enfermedades respiratorias, alergias o aumento del riesgo de muerte prematura.
Uno de los principales problemas que declararon los vecinos de Jardines de Santa Clara es que PL Cocina es una fuente de ruido debido a la operación de maquinaria pesada durante todo el día, lo que conforma contaminación acústica y afecta la calidad de vida y salud de los que viven cercanos.
Particularmente, la exposición a ruido está relacionada con la disminución de la capacidad auditiva, sordera y desequilibrios psicológicos como paranoia, irritabilidad, estrés, mal humor o alteraciones en el rendimiento intelectual.
De igual manera, los vecinos de Jardines de Santa Clara mencionan que más allá de los efectos en su salud por la exposición a ruidos fuertes o partículas contaminantes derivadas de los procesos industriales, PL Cocina también impacta la calidad de vida de la comunidad al generar conflictos relacionados con el uso del espacio público, la movilidad y la convivencia vecinal.
“Ha habido varios incidentes en los que los vecinos también se quejan: los carros o las camionetas de los chóferes ya han tirado varios árboles de donde se meten, bloquean las calles para cargar. O sea, no solo es el olor, es la obstrucción y que se adueñan de los otros espacios” explicó una de las vecinas
Pese a reportes, empresas siguen operando
De acuerdo al Reglamento de Zonificación y Uso de Suelo del municipio de Guadalupe, Nuevo León; la instalación de una empresa en un espacio depende de si el terreno se encuentra en una Zona de Uso Mixto o en un Corredor Urbano.
En las zonas de uso mixto se permite la coexistencia de talleres y fábricas con viviendas siguiendo unas normas de control como hacer un estudio detallado que demuestre los impactos negativos al entorno residencial o no usar materiales tóxicos, inflamables, que produzcan vibraciones o ruidos fuera de las normas oficiales mexicanas.
En el caso de la colonia Jardines de Santa Clara, los vecinos mencionan que PL Cocina no cumple con estas reglas por lo que se ha reportado la fábrica en varias ocasiones, no obstante, las autoridades ignoraron los reportes
“Lo reporté a Protección Civil y pues no me hicieron caso (…) yo he reportado fácil tres o cuatro veces y el mismo de Protección Civil me dijo que otra persona ya había reportado, porque tenían tres reportes ya desde antes de mi incidente y pues nada más no les hacen nada” dijo una de las vecinas afectadas.


