EN CORTO
- La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que los cortes de luz “no son apagones”, sino “interrupciones producto de fallas en distribución”.
- Desde 2019, la CFE sustituyó formalmente el término «apagón» por conceptos como “interrupciones en el servicio”, “fallas de distribución” o “restricciones operativas” con la misma justificación técnica.
- La distinción que hacen las autoridades y la CFE no es incorrecta, pero se queda corta. Estándares internacionales definen blackout como la pérdida de suministro eléctrico por fallas en generación, transmisión o distribución.
- Para la ciudadanía, esta disputa de palabras minimiza el problema en zonas como el Sureste y el Golfo Norte, divisiones con más interrupciones eléctricas del país, donde miles de usuarios se han quedado sin luz durante días.
Por Melina Barbosa
Durante la mañanera del 24 de junio, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó los apagones reportados en zonas metropolitanas del norte, particularmente Monterrey, Nuevo León y Coahuila, argumentando que se trata de fallas en la distribución eléctrica.
“Más que ‘apagones’—porque apagones son mucho tiempo y significa falta de capacidad de generación—, son interrupciones en el servicio en algunos lugares, producto de las fallas en distribución, más que en generación; es decir, no son suficientes las líneas para distribuir la energía. Entonces, por eso estamos trabajando muy fuerte, particularmente con CFE, para fortalecer estas líneas de distribución. Entonces, apagones’significaría que no hay la capacidad de generación suficiente para la demanda. Eso no existe. Lo que sí hay son fallas de distribución, sobre todo, que se está buscando solucionar con esta inversión en muchos lugares del país”.
La declaración ocurrió días después de que vecinos de al menos siete municipios de Nuevo León bloquearan las calles exigiendo luz, contradiciendo la versión oficial de que el servicio había sido restablecido al 100%.
A nivel nacional, tan solo en junio de 2026, medios de comunicación han documentado cortes y variaciones de voltaje en al menos 20 entidades.
La distinción técnica
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) y las autoridades basan su argumento en una diferencia real entre dos conceptos:
Un apagón o blackout es, según la Oficina de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), “una pérdida parcial o total del suministro eléctrico a usuarios finales, en el dominio de la transmisión y la distribución”, e incluye entre sus causas las fallas de equipo y los fenómenos naturales.
La UNDRR basa esta definición en el estándar IEEE Std 1366-2012 del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE).
Una interrupción de distribución, en cambio, se refiere a cortes localizados en la red de baja tensión que conecta las subestaciones con los hogares, sin que haya una falla en la generación o transmisión de energía.
La definición internacional incluye las fallas de distribución dentro del concepto de blackout, mientras que las autoridades mexicanas toman solo uno de esos supuestos —la falla de generación— para negar que lo que ocurre en los estados son apagones.
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Esta distinción tampoco es nueva, pues desde 2019, la CFE dejó de usar oficialmente la palabra «apagón».
En marzo de ese año, la propia CFE aún la empleaba en sus comunicados —»fuertes vientos originaron el apagón en las alcaldías Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo»— pero en septiembre, el entonces director de operaciones, Carlos Morales Mar, formalizó el cambio en conferencia de prensa.
«No son apagones. En algunos casos hay una falla, pero son pequeñas fallas en circuitos», dijo Morales Mar, quien definió el término tomando como referencia el apagón que había dejado sin luz a Argentina, Paraguay y Uruguay ese mismo año.
«Ese sí es un colapso total de toda la generación, de todas las líneas de transmisión y todas las redes de distribución», respondió la paraestatal cuando comenzó a sustituir el término por conceptos como «fallas en circuitos de distribución», «interrupciones menores» o «restricciones operativas».
Caso Nuevo León: seis días de apagones, decenas de bloqueos
El 18 de junio de 2026, una sobredemanda de energía eléctrica provocada por temperaturas de hasta 44 grados centígrados ocasionó un apagón generalizado que afectó a más de 250 mil usuarios en la zona metropolitana de Monterrey.
Según el Clúster Energético de Nuevo León, la instalación de nuevas industrias, la expansión del Metro y el crecimiento de condominios y fraccionamientos también están presionando la red de distribución que ya opera al límite.
La afectación se extendió a 12 municipios metropolitanos y otros municipios rurales del sur y norte del estado. Escuelas, centros comerciales, hospitales y oficinas públicas fueron afectados.
Ante la falta de respuesta, vecinos de Monterrey, San Nicolás de los Garza, Guadalupe, Juárez, Apodaca, Escobedo, San Pedro y García salieron a las calles exigiendo luz. Policías de Fuerza Civil y de los municipios fueron desplegados para intentar dispersar decenas de bloqueos.
El sábado 20 de junio, la CFE declaró a través de redes sociales que el servicio había quedado restablecido «al 100%».
Pero ese mismo día, habitantes desmintieron la versión, pues por tercer día consecutivo, sectores de todos los municipios del área metropolitana seguían sin luz. La noche del 21 aún había colonias sin servicio en Monterrey, San Pedro y Guadalupe.
El martes 23 de junio, la CFE informó que atendió 1,414 solicitudes sin precisar cuántas tenía pendientes ni confirmar que el servicio estuviera normalizado.
La directora general de la CFE, Emilia Esther Calleja Alor, sostuvo una reunión virtual de emergencia con alcaldes de Apodaca, San Nicolás y Guadalupe, en la que se comprometió a «restablecer al 100% la energía en los hogares que aún no cuentan con el servicio».
El miércoles 24, mientras la coordinación entre la CFE y los municipios continuaba, Sheinbaum afirmó que lo ocurrido «no son apagones».
Lo que el último reporte oficial ya registraba
El Reporte de Confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional 2023 —el último disponible, ya que la CRE no ha publicado ediciones posteriores— arrojó dos hallazgos centrales.
Las divisiones de distribución del Sureste (Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tabasco) y el Golfo Norte (Tamaulipas, Nuevo León y San Luis Potosí) concentran las mayores “interrupciones en el suministro de energía eléctrica” del país y el sistema registró 14,026 disturbios ese año, de los cuales 3,923 provocaron cortes reales de suministro a usuarios finales.
El mismo reporte identifica el envejecimiento de la infraestructura y las condiciones climáticas como factores que inciden en las interrupciones, además de las fallas en la distribución.
Los diez eventos más graves concentraron el 56% de toda la energía no suministrada en 2023 y sus causas fueron fenómenos meteorológicos como los huracanes Otis y Norma, incrementos extremos de demanda por calor, explosiones en subestaciones, fallas en líneas de transmisión y eventos fortuitos.
El evento de mayor impacto individual fue el paso del huracán Otis por Guerrero el 24 de octubre, que dejó a Acapulco, Chilpancingo y Zihuatanejo sin suministro durante más de 469 horas y generó una pérdida de 37,335 megavatios-hora.
LINKS | FUENTES:
Power Outage/ or Blackout | UNDRR
CFE se coordina con municipios ante crisis por apagones en NL | El Horizonte
Ligan 3 días los apagones en la Ciudad | El Norte
Apagones provocan bloqueos y protestas en Monterrey, Guadalupe y San Pedro | Enfoque Monterrey
Reporte de Confiabilidad del Sistema Eléctrico Nacional 2023
CFE REFUERZA ATENCIÓN E INFRAESTRUCTURA ELÉCTRICA EN NUEVO LEÓN | Comunicado 23 de junio
En México no hay apagones, sino pequeñas fallas eléctricas: CFE | Forbes

