EN CORTO
- Circula que Anthony Fauci, exdirector del Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID) y exasesor médico de la Casa Blanca durante la pandemia, “encubrió” que la vacuna contra el Covid-19 produjo una tasa del 82% de abortos espontáneos.
- Pero esto es falso. Las publicaciones virales sacan de contexto mensajes del antiguo teléfono gubernamental del Dr. Fauci y distorsionan un estudio del New England Journal of Medicine de 2021, eliminando de forma deliberada a un grupo de mujeres vacunadas en el tercer trimestre para inventar un riesgo artificial de aborto del 82%.
- El consenso científico internacional indica que la vacunación es segura durante el embarazo y los beneficios de protección superan cualquier riesgo, mientras que la infección por Covid-19 sí representa una amenaza real para la salud materna y fetal.
Por Melina Barbosa
“NUEVO: Joe Rogan dice que conoce personalmente a 5 mujeres que sufrieron abortos espontáneos después de recibir la vacuna contra el COVID. Él (Dr. Anthony Fauci) sabía que las mujeres estaban sufriendo abortos espontáneos y mintió al respecto. Dijo en privado en un mensaje de texto que parece haber una tormenta de citocinas causando abortos espontáneos después de la segunda dosis y públicamente estaba promoviendo la idea de que las mujeres embarazadas se vacunaran” (sic), advierte una publicación que acumula más de 9 millones de visualizaciones y que fue compartida más de 3 mil veces en X (antes Twitter).
Incluso figuras como el senador republicano Ted Cruz replicaron esta narrativa en la misma red social, donde aseguró:
“Fauci encubrió que la vacuna Covid produjo una tasa de aborto espontáneo del 82%. Ahora tenemos las pruebas: El Dr. Fauci y Pfizer sabían que la segunda dosis de la vacuna COVID llevaba un riesgo del 82% de aborto espontáneo para mujeres en su primer trimestre”, decía la publicación que ya fue eliminada, pero que alcanzó las 623 mil visualizaciones.
Estas afirmaciones se viralizaron luego de que el 10 de agosto de 2026, los senadores republicanos Ron Johnson y Rand Paul publicaran lotes de mensajes de texto obtenidos del antiguo teléfono gubernamental de Anthony Fauci –ex asesor médico de Joe Biden– correspondientes a enero de 2021.

A partir de estas comunicaciones, activistas antivacunas y figuras políticas conservadoras han señalado un supuesto «encubrimiento» del riesgo masivo de pérdida gestacional atribuido a las vacunas contra el Covid-19.
Sin embargo, en dichos mensajes Fauci no estaba discutiendo resultados de estudios científicos —como el del New England Journal of Medicine, que se publicó meses después, en abril de 2021—, sino respondiendo a una consulta interna sobre consideraciones teóricas iniciales, aclarando en los mismos mensajes que no existían señales de alerta ni problemas de seguridad registrados entre las embarazadas.
La narrativa viral se sostiene sobre una doble manipulación. Por un lado, saca de contexto temporal y conceptual los mensajes privados del funcionario y por el otro, tergiversa por completo las estadísticas de un estudio científico posterior.
El origen de la cifra falsa
La supuesta tasa del 82% proviene de una tergiversación de un estudio preliminar sobre la seguridad de las vacunas de ARNm en embarazadas, publicado en abril de 2021 en el New England Journal of Medicine.
Frente a esto, cabe recordar que científicamente el ARNm (ácido ribonucleico mensajero) jamás entra al núcleo celular ni interactúa con el ADN humano, por lo que es imposible que altere la genética o afecte el embarazo.
En el estudio de 2021, los investigadores analizaron un subgrupo de 827 embarazos que ya habían finalizado por cualquier motivo, de los cuales 104 terminaron en aborto espontáneo.
Estos resultados arrojaron una tasa inicial de abortos espontáneos del 12.6%, la cual se sitúa dentro del rango de normalidad médica.
Según instituciones como la Clínica Mayo, el Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) y datos de la organización March of Dimes citada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), este tipo de pérdidas afecta de manera natural entre el 10% y el 20% de los embarazos registrados, un fenómeno biológico donde el 80% de estas pérdidas ocurren precisamente durante el primer trimestre.
Aunque los autores del estudio advirtieron desde el inicio que no había suficientes datos de seguimiento para calcular un riesgo real de aborto espontáneo, las cifras fueron manipuladas deliberadamente.
Para inflar la tasa de aborto hasta el 82%, se eliminó de forma arbitraria a 700 mujeres vacunadas en el tercer trimestre, dejando un universo reducido de solo 127 casos del primero y segundo trimestre.
¿Qué decían realmente los mensajes de texto de Fauci?
Reportes de CNN y otros medios dedicados a la verificación de datos como Snopes aclaran que los mensajes de texto del doctor Fauci fueron escritos en enero de 2021.
En ese momento, la recolección de datos del estudio científico del New England Journal of Medicine aún estaba en curso, por lo que Fauci no podía estar haciendo referencia a sus resultados. Además, los mensajes no citan ninguna cifra sobre abortos, sino que aluden a una posibilidad teórica.
El intercambio comenzó cuando el entonces cirujano general de EE.UU., Vivek Murthy, le preguntó a Fauci y a la entonces directora de los CDC, Rochelle Walensky, si existía alguna razón teórica o dato para preferir vacunar al inicio o al final del embarazo.
Anthony Fauci inicialmente respondió que no había datos para preferir un momento sobre otro, pero unas dos horas después envió una precisión:
«Ya pregunté un poco más y surgió otro tema que deben tener en cuenta: dado que muchas personas sufren una tormenta de citoquinas y fiebre importante tras la segunda dosis, esto teóricamente podría estar asociado con un aborto espontáneo en el primer trimestre».
No obstante, los críticos omitieron que en los mensajes posteriores de la misma cadena, el propio Fauci destacó que no habían surgido problemas de seguridad (‘no issues have arisen’) entre las más de 10 mil mujeres embarazadas vacunadas tras la autorización de emergencia y que los estudios en animales no mostraran señales de alerta.
Esto confirma que no existió ningún «encubrimiento» y que los textos reflejaban una consulta interna y teórica.
De hecho, en febrero de 2021, Fauci mantuvo la misma postura en público durante una entrevista con JAMA Network, al señalar que la FDA no había detectado «ninguna señal de alarma» (‘no red flags’) en las gestantes inmunizadas.
La realidad científica
Especialistas en salud materno-fetal, como Kevin Ault, expresidente de la National Foundation for Infectious Diseases y Brenna Hughes de la Sociedad de Medicina Materno-Fetal, han enfatizado que la seguridad de la vacuna en el embarazo se ha evaluado exhaustivamente a lo largo de los años con amplios registros de seguimiento.
La evidencia demuestra de forma consistente que las vacunas no incrementan el riesgo de pérdidas gestacionales ni de complicaciones en el desarrollo del embarazo.
Por el contrario, la infección por Covid-19 sí expone a las embarazadas a riesgos mayores, como hospitalizaciones, partos prematuros y complicaciones respiratorias graves, por lo que la vacunación se mantiene como la recomendación médica respaldada para proteger la salud materna.
LINKS | FUENTES:
American Hospital Association / CDC: Data support safety of COVID-19 vaccine during pregnancy
Miscarriage | PubMed | American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG)
Why we need to talk about losing a baby | World Health Organization
Fauci didn’t cover up data supposedly showing COVID-19 vaccine had 82% miscarriage rate | Snopes

