Por Diana Soto
Con gráficas atribuidas a comportamiento digital, la consejera Jurídica de Presidencia, Luisa María Alcalde Luján, afirmó en repetidas ocasiones que existe registro de reacciones coordinadas en redes sociales para promover narrativas con desinformación en contra del gobierno, específicamente tras el lanzamiento de la consulta de los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias y el “desprestigio” de México como sede del Mundial.
Si bien la desinformación coordinada existe y puede ser identificada en campañas tanto a favor como en contra del gobierno, especialistas en seguridad digital de SocialTIC y Matías Di Santi, director de Medios de Chequeado, medio integrante de la red LatamChequea y signatario de la IFCN, explican que una sola gráfica de volumen —sin transparencia metodológica— resulta insuficiente para comprobar una acción coordinada en contra del gobierno.
Por eso te contaremos qué es la desinformación coordinada y cómo se ha investigado desde las organizaciones certificadas de fact checking, seguridad digital y universidades para determinar que se trata de esfuerzos coordinados.
El contexto
En dos ocasiones, el 8 y el 29 de julio de 2026, Luisa María Alcalde presentó en Derecho de Réplica (una sección en la mañanera que aborda temas de desinformación), gráficas de comportamiento digital como sustento para señalar “acciones coordinadas” para posicionar en redes sociales, narrativas en contra del gobierno.
“Los picos muestran una reacción coordinada en momentos clave, impulsados principalmente por la narrativa ‘censura’”, mencionó el 29 de julio sobre el debate del derecho de las audiencias al mostrar una gráfica por hora del 27 al 29 de julio.

La gráfica mostraba la leyenda: “La conversación escaló rápidamente y logró instalar el tema en la agenda pública: 34 mil menciones, 17 mil autores únicos y un alcance potencial de 74.2 millones. Los picos muestran una reacción coordinada en momentos clave, impulsada principalmente por la narrativa de ‘censura’”.
Sin embargo, la palabra “censura” es un término amplio para el análisis. Y en ninguna de las gráficas se detectó que hubiera leyendas sobre las herramientas utilizadas para realizar la el contenido, tampoco se menciona si hubo una segmentación geográfica o de idioma, a qué plataformas se aplicó el análisis presentado ni se declara si hubo filtros extras para que la búsqueda arrojara únicamente las publicaciones relacionadas con los debates sobre el derecho de las audiencias en México.
“Es muy liviano este gráfico para señalar que hay una campaña coordinada en contra de algún actor en particular”, señaló el director de Chequeado. “Eso puede mostrar una conversación espontánea. Tendría que estar acompañado de un mapa de cuentas, cuando fueron creadas las cuentas, tendrían que mostrar también cuál fue el tweet inicial que dio inicio a la conversación”.
El pasado 12 de abril, la funcionaria también presentó un listado de cuentas de periodistas y medios de comunicación que calificó como originarias y legitimadoras de una red de desinformación en X, así como de cuentas que han distribuído y amplificado mensajes desinformantes.
Sin embargo, aunque mostró una gráfica de amplificación, no mostró pruebas que ligaran concretamente las narrativas de los periodistas con las cuentas amplificadoras.
La organización Artículo 19 ya ha señalado cómo en los últimos dos sexenios conferencias como la mañanera, la sección del Detector de Mentiras, y ahora Derecho de Réplica, son utilizados por las autoridades mexicanas para estigmatizar y criminalizar a la prensa.
En México sí se han identificado redes de desinformación a favor y en contra del gobierno.
Durante la pandemia, Verificado detectó una red afín al gobierno que promovía desinformación sobre la crisis sanitaria, mientras que Animal Político detectó otras organizaciones como la Red Brolan (a favor del Gobierno) y la Liga de Guerreros (a favor de la oposición).
Y recientemente Factchequeado también identificó que se usó el Club de Periodistas para difundir propaganda rusa.
¿Qué son acciones de desinformación coordinadas?
En la conferencia del 29 de julio, Alcalde Luján cuestionó las críticas en torno a los lineamientos para proteger derechos de las audiencias.
Estos se aplicarán para televisión y radio (abierta y de paga), pero no para plataformas digitales y creadores de contenido, a pesar de que en estos espacios, incluso se han expuesto operaciones de ataques selectivos, como el identificado por la Universidad Jesuita de Guadalajara (ITESO) contra experiodistas de Notimex.
“Cuando hablamos de operaciones coordinadas, estamos hablando de un método mediante el cual distintas personas o distintas entidades se organizan en espacios digitales para hacer o ejecutar una campaña de comunicación. Existe una organización y una relación entre estas cuentas que ejecutan estas campañas”, explicó José Martínez, analista de seguridad digital de SocialTIC.
La desinformación coordinada adopta diferentes formas, pero alcanzan uno de sus puntos más articulados en la llamada Manipulación e Interferencia de Información Extranjera (FIMI), que se ha visto especialmente durante el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
De hecho, el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) considera, dentro de los estudios sobre este tipo de desinformación, el Comportamiento Inauténtico Coordinado (CIB) y las campañas.
En este sentido considera al CIB como “esfuerzos organizados, deliberados y manipuladores para engañar a las audiencias mediante el uso de múltiples cuentas falsas o inauténticas. Generalmente, incluye redes de cuentas y páginas que trabajan juntas para difundir ciertos mensajes o realizar acciones específicas mientras ocultan su naturaleza. Las operaciones CIB se basan en el uso extensivo de tácticas y técnicas manipuladoras”.
Mientras que las campañas en contexto de FIMI son consideradas como incidentes lanzados “durante un cierto período de tiempo, contra uno o más objetivos con un objetivo unificado y un posible arco narrativo”.
Sin embargo, como lo mencionan las propias definiciones, para entrar en estas categorías se requieren detalles como la identificación de cuentas falsas, la detección de una relación entre ellas, la similitud de los mensajes, el periodo de acción, entre otras.
Por ello, las gráficas publicadas por el gobierno sobre el supuesto comportamiento digital no muestran elementos para entender a qué se refiere el pico de actividad. De hecho, Martínez considera que lo que evidencian estas gráficas es más bien el volumen de los contenidos.
Bajo esta premisa, al replicar una búsqueda de la gráfica del gobierno en X, como ejemplo de una red social muy concurrida, con la palabra “censura” y acotada del 27 al 29 de julio, se encontró que no todo el contenido correspondía a la discusión por los lineamientos para las audiencias.
De hecho, las publicaciones, al menos en español, variaba entre la conversación sobre derechos de audiencias, respuesta a otros tuits, publicaciones con contenido sexual y de otros eventos.
“Estas gráficas son un punto de partida, pero no necesariamente concluyen el esfuerzo coordinado”, señaló el especialista de SocialTIC. “Una gráfica puede mostrarnos que hubo mucha actividad y que esa actividad ocurrió en un momento determinado. Pero eso no necesariamente nos dice por qué ocurrió ni quién la provocó”
Verificado buscó al equipo de Luisa María Alcalde para conocer el nombre de la herramienta y la metodología con la que se realizaron estas gráficas, pero hasta el cierre de esta nota no obtuvo respuesta.
También se realizó una solicitud de información en la Plataforma Nacional de Transparencia que continúa en trámite.
¿Existe el fact checking del gobierno?
Aunque tanto para hablar del Mundial como de las audiencias, la funcionaria mostró publicaciones que desinformaron, no mencionó alguna relación discursiva, estructural o de origen entre las cuentas que hicieron las publicaciones. Las similitudes se limitaban a palabras clave, la temática de los eventos y algunas narrativas.
Pero, de acuerdo con Matías Di Santi, los gobiernos intentan copiar cada vez más la metodología del fact checking dentro de sus administraciones, a pesar de que carecen de la independencia para realizar los análisis por ser actores implicados en las historias que mapean. Además de que sus investigaciones replican el discurso oficial y no muestran los posibles ejercicios coordinados a su favor.
“(Los gobiernos) generalmente no muestran su metodología, no tienen transparencia, generalmente no pueden revelar el financiamiento porque son el Estado, no son independientes. Y hay otros puntos más que tienen que ver con cómo hacen las verificaciones que en realidad lo que quieren hacer es que esa verificación sostenga un prejuicio anterior”, detalló.
Derecho de Réplica ha mostrado en la conferencia el mapeo de una red de desinformación en X, pero no ha dado a conocer el sustento para argumentar acciones coordinadas de desinformación con las gráficas que presentó en el tema de audiencias y el Mundial.
FUENTES | LINKS
- Cómo un grupo de YouTubers Pro 4T desinformó sobre la pandemia
- Red Brolan: youtubers afines a AMLO difunden desinformación política y contra periodistas
- ‘Liga de Guerreros’: Red de cuentas en Twitter que respalda a Taboada y Xóchitl desinforma y usa violencia política
- Cuarto Informe Anual del SEAE sobre Manipulación de Información Extranjera y Amenazas de Injerencia
- Derechos de las audiencias: un debate inacabado entre la regulación y la simulación
- Preguntas frecuentes sobre los datos de Google Trends
- Estructuras del silencio: censura, opacidad y vigilancia
- Conferencia Derecho de Réplica del 8 de julio de 2026
- Conferencia Derecho de Réplica del 29 de julio de 2026
- Conferencia Derecho de Réplica del 12 de agosto de 2026
- ¿Por qué un gobierno no puede hacer fact checking o verificar el debate público?

