- A 15 años del incendio del Casino Royale que dejó 52 personas muertas y 11 heridas, la justicia llega a cuentagotas con apenas una sentencia, 26 acuerdos de reparación y memoriales simulados, mientras figuras clave como Raúl Rocha Cantú siguen evadiendo la justicia.
Por Melina Barbosa y Debanhi Soto
El 25 de agosto de 2011 quedó marcado en la memoria colectiva de la ciudad de Monterrey y de todo México.
Esa tarde de jueves transcurría entre luces y el tintineo constante de las máquinas dentro del Casino Royale, ubicado sobre la avenida San Jerónimo, donde cientos de personas apostaban y trabajaban con total normalidad, ajenas a lo que estaba por venir.
A las 15:50 horas, las cámaras de seguridad capturaron la llegada de al menos 10 personas en cuatro vehículos, quienes minutos antes habían cargado garrafones con gasolina en una estación de servicio cercana.
Esa grabación, 15 años después, permanece como el registro de una tragedia que pudo evitarse, pues apenas en dos minutos y medio, los agresores irrumpieron en el casino y ocasionaron un incendio masivo que dejó 52 personas muertas y 11 heridas.
A unos 4.1 kilómetros de distancia, en la base de Protección Civil del Estado de Nuevo León, ubicada en la colonia Pío X, el comandante operativo Adrián Licón y su equipo terminaban de comer cuando la tranquilidad se rompió.
Desde la parte externa del comedor, que ofrecía una vista amplia hacia el centro y norte de la ciudad, Licón narró en entrevista con Verificado MX que observaron cómo se alzaba una enorme fumarola de humo negro hacia el poniente de la avenida Constitución.
Aunque en ese momento no habían recibido ningún reporte de auxilio, la magnitud de la columna de humo les llevó a activar de inmediato tres unidades de emergencia para ubicar el origen del incendio.
Al arribar al Casino Royale, un paramédico de la Cruz Verde informó que todavía había personas atrapadas en el interior y ante la urgencia, Licón y su compañero Ernesto Morales se equiparon con trajes de bomberos para iniciar la búsqueda.
El equipo de Licón fue asignado a la parte norte del edificio, donde tuvieron que abrir un boquete en la pared con mazos para poder acceder al segundo piso, cuyas condiciones se tornaron extremas debido a las altas temperaturas del incendio que aún no estaba controlado.
Para realizar las labores de rescate, PC implementó relevos rápidos de entre 3 y 5 minutos, ya que el calor llevaba sus equipos de protección al límite, provocando el fenómeno de la pirólisis —descomposición química de materiales sólidos por el calor que ocurre antes de que se produzca la llama—, por lo que salían prácticamente a punto de incendiarse.
El trabajo se dividió en tres equipos: el primero localizaba personas y marcaba su ubicación, el segundo entraba con una canastilla de rescate para subirlas y el tercero las arrastraba o cargaba para sacarlas al estacionamiento.
“ Tenemos un 51 –clave radial de persona fallecida– y de ahí empezaron, encontramos otra, encontramos otra, encontramos otra”, recordó Licón, quien describió que el primer cuerpo localizado en el lugar fue el de una mujer, hallada a metro y medio de distancia de la puerta de salida de emergencia.
En la segunda planta, el equipo de PC recuperó 13 cuerpos y a partir de ese instante, las alertas por radiofrecuencia no se detuvieron segundo a segundo.
Luego de controlar el fuego, el personal realizó un último recorrido de barrido y búsqueda exhaustiva para descartar que quedara alguien, confirmando finalmente el saldo de 52 personas fallecidas y 11 lesionadas.
“Desafortunadamente, tuvo que pasar esa situación para que los protocolos se actualizaran y en los casinos se realizaran simulacros y las debidas inspecciones de riesgo», reflexiona el comandante Adrián Licón, quien además recomendó “siempre ubicar las salidas de cualquier lugar, por más seguro que parezca”.

La deuda oficial
A 15 años de la tragedia, la justicia sigue pendiente, llega a cuentagotas mientras las familias de las víctimas del ataque al Casino Royale exigen reparación y verdad.
En la recomendación 103/2012 emitida por la CEDHNL el 31 de diciembre de 2012, se exigió una reparación integral, incluyendo indemnización económica, el reembolso de gastos funerarios y médicos, así como tratamiento médico y psicológico permanente para sobrevivientes y familiares.
Al respecto, la actual presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León, Olga Susana Méndez Arellano, explicó en entrevista que en 2018 la Comisión Ejecutiva de Atención a las Víctimas (CEAV) atrajo el caso y asumió la responsabilidad de atender las demandas de sobrevivientes y familiares de las víctimas.
“De las 52 víctimas se determinó que hay 26 acuerdos de reparación”, lo que significa que hasta el momento solo la mitad de los casos han concluido el proceso formal de rehabilitación, compensación y satisfacción, apuntó la titular de la CEDHNL.
De igual forma, en la recomendación se solicitó el reconocimiento de responsabilidad por parte de las autoridades y fue el 31 de agosto de 2022 —once años después de la tragedia— cuando el Estado mexicano ofreció la disculpa pública a las familias de las víctimas.
“Vengo a nombre del Gobierno de México a ofrecer una disculpa porque la Secretaría de Gobernación y la Dirección General de Juegos y Sorteos falló en la inspección periódica del Casino Royale, lo que derivó en estos lamentables hechos”, declaró el entonces subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas.

En representación de las víctimas, Samara Pérez Muñiz —quien sobrevivió al atentado pero perdió a su hijo Brad Xavier Muraira, de 18 años— sostuvo que la disculpa no se dio antes porque era un tema político y recordó que las personas que perpetraron el ataque no están sentenciadas en su totalidad y muchas de ellas tienen amparos.
En su última declaración a medios de comunicación, Pérez Muñiz confirmó que la única persona sentenciada es Jesús Alejandro García González, quien en 2018 recibió una pena de 218 años por los delitos de homicidio calificado y asociación delictuosa.
Sin embargo, otros actores clave en el caso, como Raúl Rocha Cantú, siguen lejos de la justicia.
Apenas 24 horas después del incendio, fue localizado sobre la calle Miguel de Cervantes Saavedra un Mini Cooper blanco con franjas negras —el mismo vehículo desde el cual descendieron los sicarios de Los Zetas—, que contenía cartuchos útiles, recibos bancarios y documentación.
Las huellas dactilares en el volante llevaron al arresto de Julio Tadeo Berrones Ramírez, un “halcón” de la organización que confesó que el ataque fue ejecutado por órdenes de Baltazar Saucedo Estrada, alias “El Mataperros”, como represalia por la negativa de los propietarios del casino –entre ellos Rocha Cantú– a pagar extorsiones.
Cuando Rocha Cantú escapó a Estados Unidos tras el ataque al casino, declaró que Los Zetas le habían exigido miles de dólares en efectivo, advirtiéndole que si no los entregaba “pagaría las consecuencias”.
La entonces Procuraduría General de la República (PGR) intentó procesar al empresario por operar máquinas de apuesta sin permisos vigentes, pero los amparos judiciales frenaron las órdenes de aprehensión.
A la fecha, Raúl Rocha Cantú, actual copropietario de la Organización Miss Universo, sigue libre pese a contar con al menos dos órdenes de aprehensión por su presunta participación en delincuencia organizada, tráfico de armas y operaciones con recursos de procedencia ilícita.

La incapacidad del Estado para honrar a las víctimas
Otra de las medidas dictadas en la recomendación 103/2012 fue la construcción de un memorial cerca del sitio de la tragedia por parte del gobierno estatal y del municipio de Monterrey, una acción que, sin embargo, se ha llevado a cabo de manera simulada para aparentar su cumplimiento.
En primera instancia, familiares colocaron 52 cruces en recuerdo de igual número de víctimas mortales del ataque al Casino Royale, pero en 2013 fueron retiradas.
Un año después y por encargo directo de familiares de las víctimas, el estudio Café de Arquitectura desarrolló un proyecto de memorial frente al casino.
La estructura simbólica contemplaba un monolito negro de 25 metros de largo, 5 de ancho y 21 de altura, concebido como una referencia visual al oscuro momento del ataque. El diseño integraba 52 puertas de emergencia perforadas hacia el interior que permitirían el paso de filtraciones de luz en constante movimiento.
De acuerdo con el despacho, el concepto buscaba que las víctimas se convirtieran en “un símbolo de apertura, de búsqueda y cooperación, donde nos recuerden las áreas de oportunidad que debemos trabajar de manera individual y colectiva”.

A pesar de tratarse de un proyecto destacado y que contaba con el pleno consentimiento de las familias, el despacho reveló que otra propuesta fue aprobada.
En su lugar, fue inaugurado en 2014 el memorial “Tu vida”, que consistió en una fuente en muro cascada con una imagen centrada de un corazón entretejido.
Desde un principio, la obra fue rechazada por sobrevivientes y familiares, quienes señalaron que fue aprobada tan solo nueve días antes del tercer aniversario del incendio del Casino Royale.
Si bien la obra retomaba ciertos elementos de otro diseño propuesto por Brenda Tamayo (familiar de una de las víctimas), el resto de sobrevivientes y familiares habían aprobado un memorial de al menos 12 metros de largo y jardineras altas laterales justo en frente del casino, no el muro cascada de 1.40 x 1.60 metros que terminó por construirse.

La presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Olga Susana Méndez Arellano, también señaló que el memorial inaugurado en 2014 difirió por completo del proyecto que se había acordado previamente con las víctimas.
“No ha sido sencillo para las víctimas; por ejemplo, se acordó un memorial de estos hechos lamentables que fue autorizado por las víctimas y que en su momento no se construyó conforme al proyecto que habían acordado”, declaró.
El 10 de marzo de 2016, el muro-cascada fue derribado presuntamente por un automovilista que huyó y fue reemplazado en agosto del mismo año, pero el abandono y falta de mantenimiento de la fuente derivó en su retiro entre 2020 y 2021.
El 25 de agosto de 2024, después de tres años sin un memorial visible, el municipio de Monterrey inauguró un sitio dedicado a las víctimas fallecidas para finalmente concretar la medida de satisfacción exigida como parte del proceso de reparación integral contenido en la recomendación 103/2012.

Aunque según la CEDHNL, aún queda pendiente la construcción del memorial por parte del Gobierno del Estado en conjunto con la Comisión Ejecutiva de Atención a las Víctimas (CEAV).
“Ya se ofreció el predio por parte de Gobierno del Estado; nada más esperamos lo que determine la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas Federal, porque es un tema que atrajo en la reparación”, concluyó Olga Susana Méndez Arellano.
Mientras eso sucede, las familias de las 52 víctimas de Casino Royale, siguen esperando que llegue la justicia a 15 años del ataque.
Reportaje realizado para Reporte Índigo | Imagen de portada: Reporte Índigo

