El rechazo al otro

Fecha:

Comparte:

Por Rolando Picos Bovio*

Los tiempos políticos en nuestro país siguen corriendo de la mano de la polarización social. El trecho final del sexenio de Enrique Peña Nieto se está caracterizando por un escenario de crisis y de incertidumbre social frente a la cual, la actitud más positiva del futuro raya en el escepticismo. El nuevo gobierno que encabezará Andrés Manuel López Obrador a partir del primero de diciembre deberá sumar, a la agenda de dichos saldos, la crisis migratoria en su frontera sur. El asunto es complejo en todos sentidos.

Aparte de revelar el trasfondo político y el dominio tácito de la política norteamericana en la política migratoria mexicana, la crisis ha vuelto a visibilizar el racismo no soterrado que confirma uno de nuestros peores rasgos culturales: la discriminación de lo propio (construida sobre la relación de dominio sobre los pueblos indígenas) y de lo ajeno (como extranjero, diferente e inaceptable) bajo parámetros étnicos que se ha construido sobre una falsa idea de lo nacional y lo identitario.

El debate, que se ha reflejado en diferentes espacios comunicativos mueve a reflexión por la polarización de las posiciones y el tono agresivo de muchas de ellas. Revela asimismo, que incluso más allá de lo racial, lo que priva en el rechazo de la otredad, es lo que la filósofa Adela Cortina (2014), denomina la «aporafobia», el rechazo del pobre, no por ser migrante, sino, básicamente por ser pobre. El contraste entre cómo se recibe a migrante que aporta ingresos y aquel que, exponiéndose a todo tipo de peligros, busca una oportunidad de vida, y al que se rechaza y cataloga como “enemigo”, es un parámetro para pensar sobre este fenómeno.

Desde la sociología política y la filosofía, intentaremos establecer un eje reflexivo para comprender la complejidad de una de las más solidas pruebas de las contradicciones de la modernidad, que ponen en entredicho el entusiasmo del humanismo teórico cuando se confronta con una realidad muy lejana a la idealizada por sus defensores: la enorme distancia que separa los valores de la libertad, la igualdad y la fraternidad humanas del proyecto ilustrado, de la trágica realidad con que se presenta el fenómeno del migrante y el refugiado en el siglo XXI.

El fenómeno migratorio se encuentra vinculado, en principio, a los intereses estratégicos que determinan la geopolítica global del capitalismo. La ola migrante centroamericana es la confirmación y continuidad de un fenómeno que se replica desde hace décadas en Europa y que confirma las asimetrías de la globalización: la exclusión del desarrollo y la estabilidad política como precondición de una existencia condenada al permanente exilio en la búsqueda de un horizonte de humanidad.

La migración es un fenómeno que expresa aquello que Foucault identifica como biopolítica, referida a un espacio dentro del orden de lo político que supone. En ese orden, las grandes migraciones que se produjeron en el siglo XX fueron motivadas, por dos grandes factores: la guerra y la crisis económica. El drama de los refugiados de la guerra o de los migrantes que huyen de la pobreza, la inseguridad o de condiciones políticas que restringen sus horizontes de realización humana se encuentra ligado a los mecanismos de actuación de las redes del poder.

Sobre la base del rechazo a la diferencia, a la presencia del otro, se fundamentó, como lo ilustra con toda claridad la obra de Arendt, Los orígenes del totalitarismo (1951), todo un discurso racial que configuró el problema del otro como un asunto de política de exclusión, dominio y aniquilación física.

El neoliberalismo ha producido un fenómeno totalmente novedoso: los pobres de ultraderecha, el odio a la diferencia. El drama migratorio refleja una de las muchas fisuras de la modernidad y sus contradicciones. El resurgimiento de un racismo radical que se cobija sobre los discursos del nacionalismo, la identidad, para defender y proteger “lo propio”, el ámbito de la seguridad y otros tópicos se revela incapaz de entender que, en la experiencia histórica, no ha sido la exclusión, sino la solidaridad, no el miedo, sino el principio de la esencial igualdad humana, lo que constituye nuestro horizonte común.

Todos somos migrantes. Migramos de una condición de inexistencia a otra condición de finitud que, sin embargo, tiene su recompensa en la posibilidad de la singularidad de la vida. En el camino aprendemos y enseñamos. Abrimos el camino para los que han de venir. Hannah Arendt (La condición humana,1998) acuñó un hermoso término para esta condición: la natalidad, condición ontológica que hace posible la vida en común, que siempre es plural y como posibilidad para el inicio de nuevas historias que, frente a la violencia y la injusticia, pese a ellas, siempre tendrán la capacidad de interrumpir la corrupción y degradación del mundo; de humanizar la existencia.

Un proyecto de nueva condición humana asume, en principio, el reto de pensar, en contra de la lógica determinista de lo mismo, la exterioridad y la alteridad, el pensamiento “del afuera”, del otro y de lo otro. El quiebre del humanismo ha puesto al hombre en una condición límite que es, a la vez, una nueva oportunidad de repensar, desde lo educativo mismo, su relación con el otro más allá del dominio o la voluntad de poder.

Somos yo y somos el otro porque la relación ética desborda los viejos límites de lo singular, de lo nacional o lo ideológico, propio de lo moderno para ubicarse en una nueva universalidad no abstracta: la de la común condición humana y la de una acción donde «nada de lo humano me es ajeno». La casa humana es común y todos somos migrantes en ella.

rolando

*Rolando Picos es Doctor en Humanidades, investigador y catedrático de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.

¿Qué hacemos en verificado?

Somos un medio de comunicación especializado en el Fact Checking o verificación de hechos; se refiere a la labor de confirmar y comprobar hechos y datos.

━ Recomendado

Cómo la inteligencia artificial está influyendo en la desinformación electoral en Brasil

EN CORTO El uso más frecuente de esta tecnología en la campaña electoral de Brasil, que culmina con las elecciones el domingo 4 de...

Este video de civiles con rostro cubierto no es reciente ni está ligado a la marcha del 2 de octubre

EN CORTO Usuarios de redes sociales difunden un video con el que afirman que “el bloque negro anarquista trabaja para el gobierno”, tras las...

La desinformación rusa adapta sus mensajes a las grietas políticas de América Latina: los casos de Brasil, Venezuela y México

Especial La desinformación es una de las principales herramientas de influencia externa del Kremlin. Rusia ha construido una red global de influencia informativa que combina medios...

Urbanización acorrala y desprotege al oso negro en Nuevo León

Tras el escándalo de las tablas con clavos en San Pedro, especialistas y activistas por los derechos de los animales advierten que la...

Cuentas verificadas en X difunden falsas teorías sobre “manipulación climática” 

La inteligencia artificial no creó estas teorías ni conceptos, pero ahora permite fabricar escenas que nunca ocurrieron y utilizarlas como supuesta evidencia. En...