EN CORTO
- Circulan publicaciones y videos que alertan que nueve delfines fueron «abandonados a su suerte» en Cancún, Quintana Roo, México.
- Algunos señalamientos ubican los hechos en Ventura Park, pero las imágenes corresponden a Dolphin Discovery, un delfinario clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) hace ocho meses.
- La autoridad ambiental respondió que los delfines no están abandonados y reciben atención veterinaria, aunque organizaciones reiteran que la Ley Mincho (nombre inspirado en uno de los delfines en cautiverio) obliga a algo más: una reubicación responsable que sigue pendiente.
Por Melina Barbosa
En octubre de 2025, la PROFEPA clausuró las instalaciones de Dolphin Discovery en Cancún, Quintana Roo, y aseguró a nueve delfines. Meses después, comenzaron a circular videos que muestran a los mamíferos cetáceos odontocetos dentro de las mismas instalaciones clausuradas.
El video y sus fotogramas que se volvieron virales provienen de Tide Breakers, una ONG canadiense que lleva semanas monitoreando las instalaciones con tomas aéreas. En su publicación de Instagram, la organización advirtió que ocho meses después de la clausura, los nueve delfines permanecen en el mismo lugar, y describió lo que su equipo ha presenciado semana tras semana como algo «devastador».
Su testimonio directo desde Cancún fue el detonador de la conversación pública que llevó a las autoridades a pronunciarse.
Profepa responde
A través de un video en sus redes sociales oficiales, la PROFEPA —encabezada por Mariana Boy Tamborrell— informó que los delfines reciben atención médico-veterinaria diaria con el apoyo de sus entrenadores, y que la calidad del agua es monitoreada de forma permanente.
La dependencia precisó que varios delfines ya presentaban enfermedades previas a la clausura, algunos de ellos en estado grave, y que existe un procedimiento administrativo sancionatorio en curso. Los animales marinos permanecerán en las instalaciones hasta que su estado de salud lo permita, momento en que serán reubicados progresivamente conforme a la Ley General de Vida Silvestre.
Por su parte, el secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo, Óscar Rébora, se pronunció directamente sobre el caso:
«Alto a la desinformación. En los últimos días, circularon videos sobre el estado de unos delfines abandonados y se señaló a Ventura Park. La verdad no es Ventura Park, es Dolphin Discovery. A partir de esos videos actuamos de inmediato. Fuimos al sitio con PROFEPA y ese delfinario ya estaba clausurado con medidas cautelares y la empresa es responsable del cuidado de los 9 ejemplares, incluyendo a Mincho, el mismo que impulsó la Ley Mincho.
Lo que pude constatar personalmente es que es un delfín de edad avanzada, con afectaciones de salud y que está siendo atendido. Pero no vamos a dejar de estar realizando visitas para verificar el bienestar de estos ejemplares en coordinación con la PROFEPA. Gracias a los que alzan la voz, cuando la ciudadanía denuncia a las autoridades, actuamos. Sigue denunciando, comparte información verificada y no normalicemos el maltrato animal».
Lo que hay que matizar:
- La confusión entre Ventura Park y Dolphin Discovery tiene una explicación: Ambos parques están ubicados uno junto al otro en Cancún y pertenecen a la misma empresa, por lo que durante años operaron con paquetes conjuntos para visitantes.
- La propia autoridad confirma que los delfines estaban enfermos antes de la clausura: Si varios delfines ya presentaban enfermedades graves desde antes de octubre de 2025, la pregunta pertinente es qué avances concretos hay en su recuperación y bajo qué estándares se está garantizando su bienestar durante el tiempo que permanezcan en las instalaciones.
- La responsabilidad del cuidado recae en la empresa clausurada: Tanto la PROFEPA como el secretario Rébora indicaron que es Dolphin Discovery —cuyas instalaciones fueron clausuradas precisamente por incumplimientos— quien tiene la obligación de garantizar el trato digno de los animales marinos mientras dure el procedimiento administrativo.
La Ley Mincho: un avance que aún debe probarse
La Ley General de Vida Silvestre establece que los ejemplares asegurados deben ser reubicados conforme a protocolos que garanticen su integridad física. Trasladarlos antes de que su salud lo permita podría representar un riesgo adicional; sin embargo, la ley también obliga a las autoridades a garantizar condiciones dignas durante el resguardo y a transparentar el proceso.
En ese marco, la llamada Ley Mincho —cuyo nombre lleva precisamente uno de los cetáceos asegurados en Dolphin Discovery— representa un paso histórico en la protección de mamíferos marinos en México.
La ley prohíbe el uso de delfines, lobos marinos, manatíes y otras especies similares en espectáculos y establece el cese de la reproducción en cautiverio, evitando que nuevas generaciones de estos animales nazcan condenadas al encierro.
Pero para organizaciones como Animal Heroes, su aprobación y entrada en vigor en julio de 2025 fue solo el primer paso y ahora exigen que se cumpla con rigor, transparencia y resultados verificables:
- Mincho primero: El cetáceo debe ser reubicado de manera prioritaria en un lugar adecuado para él, donde se garantice su bienestar físico y emocional con criterios técnicos y científicos.
- Transparencia total: Los delfinarios deben entregar toda la documentación e inventarios solicitados: número de animales, condiciones actuales, historiales médicos y origen de cada ejemplar. Sin información completa, advierten, no hay transición posible.
- Un santuario, no más cautiverio: Animal Heroes exige la construcción o habilitación urgente de un santuario donde los delfines puedan vivir el resto de su vida sin espectáculos ni explotación, con los cuidados adecuados a su especie.
«La Ley Mincho no se trata solo de prohibir, sino de reparar, proteger y transformar», enfatiza la organización.
Una verdad a medias con información pendiente
Las autoridades confirmaron que los delfines reciben atención veterinaria y que las instalaciones están bajo supervisión, por lo que catalogarlos como «abandonados a su suerte» es engañoso.
Sin embargo, la reubicación de los animales marinos sigue sin un destino ni un calendario definido.
Esto no significa necesariamente negligencia: la reubicación de delfines es un proceso complejo que puede llevar desde varios meses hasta años, sujeto a la logística del traslado, las condiciones de salud de cada ejemplar y los requisitos legales aplicables. Moverlos antes de tiempo podría poner en riesgo su vida, por lo que los protocolos de bienestar animal exigen cautela.
Lo que organizaciones ambientales y la sociedad civil señalan como pendiente es la transparencia del proceso: información sobre el estado de salud de los animales marinos, los avances en la búsqueda de un lugar de destino y los plazos estimados para su traslado.
Que los delfines permanezcan en Dolphin Discovery ocho meses después de la clausura puede tener una justificación técnica y legal; lo que aún no está claro es qué viene después.
En esta materia, el director de Animal Heroes, Jerónimo Sánchez, explicó en entrevista con Verificado que la Ley Mincho, si bien representa un avance, está lejos de ser una solución definitiva. Esto debido a que “no contempla la creación de un santuario para los delfines” y deja el bienestar de estos animales “en manos de sus dueños”, lo que, a su juicio, perpetúa el problema.
“Para el caso de las especies pertenecientes al grupo de los cetáceos, los ejemplares deben estar ubicados en corrales marinos y no en instalaciones de concreto, como albercas y estanques. En caso de que lo anterior no sea posible por la geografía en la que se encuentren dichas instalaciones, los cetáceos deben permanecer en instalaciones abiertas que reciban intercambio de agua del exterior, ya sea por flujo de mareas o por medio de un sistema de bombeo”, establece el artículo 60 Bis de la reforma a la Ley General de Vida Silvestre conocida como Ley Mincho.
Animal Heroes indicó que se encuentra impulsando la creación del primer santuario de delfines en América, enfocándose en Quintana Roo, donde se encuentra el 80% de los delfines en cautiverio en México. Este santuario ofrecería un retiro digno para delfines como Mincho y aquellos cuyos propietarios ya no puedan mantener delfinarios.
Para la organización, las características innegociables de un santuario incluyen: no contacto humano, ubicación en agua salada y espacio suficiente con enriquecimiento ambiental.

La gran pregunta es: “¿a dónde los van a reubicar y cuál será el beneficio real de ese traslado? ¿Van a estar mejor? Quizás tendrán un espacio más grande, pero eso no es suficiente. Para nosotros, todo lo que no sea llevarlos a un santuario es más de lo mismo. No representa un beneficio real para los animales”, apuntó Sánchez.
“Por eso, ahora que el tema ha vuelto a estar sobre la mesa, es un momento clave para seguir presionando al gobierno de Quintana Roo, quien tiene la oportunidad de dar un giro histórico: pasar de ser el estado con más delfinarios a ser un referente en la protección de estos animales. De pasar de delfines explotados a delfines rescatados”, añadió.
LINKS | FUENTES
- CALL TO ACTION! PLEASE HELP! | Tide Breakers
- Respecto a la publicación que ha circulado en redes sociales en la que se reporta la situación de delfines en Cancún, la Profepa informa
- Ante los videos que circularon sobre delfines presuntamente abandonados, es importante aclarar: el delfinario corresponde a Dolphin Discovery, no a Ventura Park | Óscar Rébora
- La Ley Mincho es un avance histórico, pero ahora toca hacerlo bien. Su cumplimiento es clave para proteger realmente a los delfines. Exigimos 3 cosas claras | Animal Heroes
- Proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 47 Bis 4; 60 Bis; 122 y 127 de la Ley General de Vida Silvestre

