EN CORTO
- Circulan imágenes de pacientes arrodillados frente a una ventanilla de un módulo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con la afirmación de que los derechohabientes tienen que «pedir de rodillas» para recibir atención médica.
- Las imágenes son reales, pero la narrativa es engañosa. El personal no obliga a los pacientes a arrodillarse; es el diseño de la ventanilla de baja altura lo que orilla a los usuarios a adoptar esa postura.
- El IMSS argumentó que la ventanilla fue diseñada para “atender tanto a personas con discapacidad como a quienes no la presentan”. Sin embargo, al mismo tiempo reconoció que en algunos casos su altura puede dificultar la interacción.
Por Melina Barbosa
“ESCÁNDALO EN EL IMSS DE TAPACHULA. Pacientes denuncian que “tienes que pedir de rodillas” para recibir atención médica (…) ¿Esto es el “mejor sistema de salud del mundo”? Es indignante que los trabajadores y sus familias tengan que suplicar por atención que ya pagaron”, afirma una publicación fechada el 28 de mayo de 2026.
La publicación compartida más de 6 mil veces en X (antes Twitter) incluye fotografías de dos mujeres arrodilladas frente a un módulo de atención en el Hospital General de Zona No. 1 «Nueva Frontera» del IMSS en Tapachula, Chiapas.
Otros posteos similares en Facebook e Instagram retomaron las fotos con el mismo encuadre.
Pero esta mezcla de imágenes impactantes y mensajes de indignación aceleró una narrativa engañosa que señala al personal como responsable de lo que en realidad es una falla de infraestructura.
Una falla de diseño
Los fotogramas fueron extraídos de un video capturado en el Hospital General de Zona No. 1 «Nueva Frontera» en Tapachula, Chiapas, donde, según los posteos virales, los trabajadores del IMSS exigen esa postura a los pacientes, cuando en realidad son las condiciones físicas de la ventanilla las que orillan a los usuarios a arrodillarse.
La abertura de la ventanilla se ubica a menos de un metro de altura respecto al nivel del suelo, lo que obliga a los usuarios a adoptar posturas incómodas tanto para comunicarse con el personal como para revisar y firmar documentos.
El propio IMSS Chiapas lo reconoció parcialmente en un comunicado y también compartió imágenes del módulo desde ambos lados que ilustran el problema.
«La ventanilla fue diseñada para brindar atención tanto a personas con discapacidad como a quienes no la presentan. No obstante, en algunos casos puede dificultar la interacción, por lo que algunos usuarios optan por acercarse, llegando incluso a adoptar posturas inadecuadas», respondió el instituto el 29 de mayo.
En este caso en particular, el problema es institucional, pero apunta a una falla de diseño, no a una conducta abusiva del personal médico o administrativo.

Lo que debe cambiar
El argumento del IMSS de que la ventanilla fue diseñada para «atender tanto a personas con discapacidad como a quienes no la presentan» choca con los principios básicos del diseño universal y la ergonomía.
Lo que muestran las imágenes del HGZ No. 1 de Tapachula es una abertura baja que, si bien cumple con la norma oficial mexicana para usuarios de sillas de ruedas, carece de una contraparte a altura estándar para el resto de los derechohabientes.
El marco normativo en materia de infraestructura hospitalaria se limita a una lista de medidas mínimas de accesibilidad (como exigir que el mostrador mida entre 75 y 80 centímetros de alto y cuente con espacio inferior para las rodillas), pero no obliga explícitamente a que coexista con una barra complementaria de altura estándar (de 110 cm) para personas de pie.
Al diseñar bajo el mínimo legal y no bajo el principio de accesibilidad, el IMSS no contempló la antropometría de la mayoría de la población.
De acuerdo con manuales de accesibilidad universal y ergonomía laboral, los espacios de atención pública de alto flujo deben resolver esto mediante mostradores de doble altura continua.
Esta solución arquitectónica integra en un mismo mueble la zona baja (para niños, personas de talla baja o en silla de ruedas) y la zona alta, permitiendo que cualquier corporalidad interactúe de forma digna y natural.
Al optar por una ventanilla única y baja, el IMSS obliga involuntariamente a los usuarios de pie a una flexión lumbar y cervical forzada para poder alcanzar la línea de visión y audición del personal que trabaja sentado.
En respuesta a los cuestionamientos sobre la altura de los módulos de atención, el IMSS aseguró que ya se encuentran en revisión para realizar las adecuaciones necesarias.

Más allá de las imágenes virales
La ventanilla no es la única deficiencia que pesa sobre el HGZ No. 1 «Nueva Frontera».
Derechohabientes han denunciado el desabasto de material médico y la falta de aire acondicionado en la clínica, problemas estructurales que también demandan una respuesta institucional.
Estas carencias, además, contrastan directamente con el discurso oficial de agosto de 2021, cuando el director general del IMSS, Zoé Robledo, presumió que el hospital cuenta con «la mejor infraestructura para brindar los servicios de medicina preventiva» en Chiapas; una afirmación que hoy choca con la realidad operativa de la clínica.
LINKS | FUENTES:
Denuncian falta de aire acondicionado en hospital | Cuarto Poder
Inauguran Hospital General de Zona No. 1 “Nueva Frontera” del IMSS en Tapachula, Chiapas | IMSS

