La paridad NO es suficiente

La paridad NO es suficiente

#ConNosotras

Por: Denisse de la Peña  y Lourdes Montes

La violencia hacia las mujeres se manifiesta en la casa, en las calles, en las escuelas, en el trabajo. Sea cual sea nuestra ocupación, diario luchamos para que no nos acosen, no nos interrumpan en juntas, o no nos despidan si decidimos tener hijos.

Las leyes no garantizan nuestra seguridad, así como la paridad de género no garantiza que no seremos víctimas de la violencia política. Nos están violentando y la paridad no será suficiente.

En 2015, luego de que la diputada panista Marlene Benvenutti exigiera rendición de cuentas por parte del gobierno de Rodrigo Medina, se desató una campaña de difamación en su contra, la cual hizo uso de sus fotografías posando en lencería.

Dos años más tarde, se publicó en una página de Internet un anuncio ofreciendo servicios sexuales. El número de teléfono, el nombre y la imagen de la supuesta trabajadora sexual correspondían a la diputada Mariela Saldívar, de Movimiento Ciudadano.

Por otra parte, el diputado panista Alfonso Robledo circuló tarjetas alusivas al día de San Valentín utilizando fotos de la alcaldesa priísta Cristina Díaz, las cuales incluían frases como “ojalá robar tu corazón fuera tan fácil como robarme una elección”.

Días antes, Robledo también “pendejeó” a la diputada Tatiana Clouthier, de Morena, por supuestamente querer competir por la gubernatura de Nuevo León y ser originaria de Sinaloa.

¿Qué tienen estos episodios en común? Todos ellos son ejemplos reales de la violencia política por razón de género que sufren las mujeres mexicanas cuando acceden o aspiran a acceder a un cargo público. Este tipo de violencia no distingue edades ni afiliación política y manda un mensaje claro a las mujeres: la política no es lugar para ti.

La violencia política contra las mujeres se define como todas aquellas acciones u omisiones que se dirigen a una mujer por ser mujer, y que tienen un impacto diferenciado. Estas expresiones tienen el objeto de menoscabar o anular sus derechos político-electorales, incluyendo el ejercicio del cargo.

¿Cómo se diferencia la violencia por razón de género que sufren las servidoras públicas de las descalificaciones dirigidas a políticos hombres? Resulta sencillo identificarlo.

A ellos se les cuestiona por sus relaciones de trabajo, sus calificaciones para el puesto, su honestidad, responsabilidad y cuestiones similares. A las mujeres, por otra parte, se les cuestiona y se les ataca por temas privados: su estatus marital, su aspecto físico, su vestimenta, su vida sexual.

A pesar de que este año se dio un gran paso a nivel nacional sobre la tipificación y sanción de la violencia política contra las mujeres (1) , en Nuevo León aún no se homologa la legislación correspondiente.

Estamos a escasos 10 días de que venza el plazo para realizar modificaciones a la Ley Electoral del Estado, y así las reformas sean aplicables dentro del próximo proceso electoral.

Hay un total de once iniciativas congeladas en la materia (2) , las cuales garantizarían la homologación de la normativa estatal en este tema; sin embargo, el desinterés del Congreso Local por garantizar los derechos de las mujeres es notorio.

Recién este viernes acaba de avanzar una reforma de paridad a medias, en una sesión de la Comisión de Puntos Constitucionales decepcionante, con diputados visiblemente distraídos y una evidente falta de entendimiento del tema discutido. (3)

¿De qué sirve nuestra participación como candidatas, si vamos a ser violentadas en el proceso?

¿De qué sirve que lleguemos a puestos de poder si no podremos ejercer nuestras funciones con libertad y en igualdad de condiciones?

Al parecer a los diputados del Congreso de Nuevo León les interesamos nada más cuando buscan nuestro voto, cuando no cuestionamos y nos encontramos sin derechos políticos. No vaya a ser que al rato nos “salgamos del corral” (4). No vaya a ser que los sancionen por las agresiones que han hecho en el pasado.

No vaya a ser que las mujeres quieran ser presidentas.

 


Denisse de la Peña. Politóloga feminista e integrante del movimiento Derecho a Gobernar. @HolaSoyDenisse en Twitter.

 

 

 

Lourdes Montes. Escritora e integrante del movimiento Derecho a Gobernar. @lobarroco en Twitter.

 

 

 

 

LINK / REFERENCIAS:

  1. El pasado trece de abril, se publicó un decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones en materia de violencia política de género a un total de ocho leyes, incluyendo la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales. https://www.animalpolitico.com/candidata/la-reforma-sobre-violencia-politica-de-genero/
  2. Las iniciativas con expediente 11949/LXXV, 13309/LXXV, 13468/LXXV y 13469/LXXV ya han sido aprobadas o dictaminadas durante la presente legislatura.
  3. https://www.milenio.com/ciencia-y-salud/sociedad/colectivo-rechaza-dictamen-paridad-exhibe-irregularidades
  4. Se hace alusión al incidente en el cual el entonces diputado Samuel García violentó a la diputada Tabita Ortiz por sostener una postura distinta a la del resto de la bancada de Movimiento Ciudadano, diciendo que “se le había salido del corral”.
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