Así es la Vida
Por Cesia Escobar*
La lucha contra el fracking¹ avanza en nuestro país, frente a las decisiones de autoridades federales de aprobar la expansión de esta práctica a los estados de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
Organizaciones, especialistas y colectivos han conformado Noreste Sin Fracking. Además, a través de un posicionamiento público más de 90 colectivos, especialistas y activistas se han posicionado en contra de esta práctica destructiva, que cuenta con evidencia técnica que sostiene que 1. Jamás será una práctica sustentable 2. No trae mejoras en los territorios donde se práctica.
La historia con el fracking en Nuevo Léon no es nueva, de acuerdo con la Alianza Mexicana Antifracking en 2018 la Comisión para la Cooperación Ambiental recibió una solicitud “en relación a la restauración de sitio y abandono posteriores a las actividades de fracturación hidráulica llevadas a cabo en el municipio de Los Ramones, Nuevo León” por pozos activos entre 2013 y 2014.
Este antecedente debe utilizarse de ejemplo de prácticas que NO pueden repetirse en nuestro estado.
El fracking no solo afecta nuestros ecosistemas y la flora y fauna que habita en ellos, también afecta la vida de comunidades enteras.
Tiene afectaciones sociales y económicas irreversibles, por ejemplo, causa sismicidad, que genera daños en las viviendas de las comunidades cercanas; daños en el suelo que afecta prácticas como la agricultura, impactando de forma negativa la actividad económica de algunos pobladores, sus comunidades y sus interacciones, incluso en algunos casos causando desplazamientos por las condiciones de vida que se generan en los entornos donde se instala el fracking.
“estos efectos recaen sobre zonas agrícolas, ganaderas, forestales, urbanas, periurbanas, ejidos, comunidades indígenas y pueblos enteros”.
En 2022 Nuevo León sufrió una de las crisis hídricas más graves de los últimos tiempos. Miles de personas fueron afectadas con recortes de agua por casi una semana. Autoridades estatales y municipales activaron planes de abastecimiento con pipas pero estos fueron insuficientes.
Cientos de personas haciendo filas por agua², modificando sus rutinas para despertarse en la madrugada a recolectar lo poco que llegaba de las tuberías, viviendo todos los días en la incertidumbre de saber si el agua recolectada les iba a alcanzar para sus actividades básicas de cuidado e higiene. Todo esto sucediendo con temperaturas que superaban los 30° centígrados.
La realidad es que tres años después de este periodo de sequía todavía en nuestro estado, 5 de cada 10 personas³ siguen experimentando algún problema con el agua. Y en municipios como García está cifra aumenta a 8 de cada 10.
Aunado a esta problemática, también vivimos, en palabras del biólogo Antonio Hernández, la más grave crisis humanitaria en la ZMM, la contaminación atmosférica.
De acuerdo con el gobierno del Estado, en la ZMM se estiman 2,500 muertes prematuras anuales por la exposición a contaminantes, y miles de personas tienen afectaciones en la salud que incluyen enfermedades cardiovasculares, respiratorias, neurológicas y metabólicas. Tan solo en febrero de 2026, respiramos aire contaminado, 26 de 28 días.
El fracking vendría a agudizar estás crisis en nuestro estado, y sumar muchas más, sociales, económicas y de salud. Utiliza y contamina miles de litros de agua, para un pozo se puede requerir entre 8 a 80 millones de litros de agua. Contamina el suelo y por ende cualquier producto generado a partir o alrededor de este. Además, genera contaminantes tóxicos que terminan en el aire.
“En regiones con estrés hídrico severo, el fracking pretende acaparar y contaminar permanentemente millones de litros de agua que deberían ser para consumo humano y agricultura”.
Nuevamente, bajo la narrativa de progreso y desarrollo quieren convertir nuestros territorios en zonas de sacrificio. Lugares donde grandes empresas se beneficiarán a partir de prácticas extractivistas, mientras miles de personas y otras formas de vida sufrirán afectaciones que pueden causar su muerte, enfermedades graves o desplazamientos.
Frente a las declaraciones oficiales considero indispensable recordar(nos) lo que dice la población organizada:
“el fracking destruye economías locales, genera pocos y precarios empleos temporales, concentra las ganancias en empresas extranjeras y deja en las comunidades los costos ambientales y sociales”.
LINKS / FUENTES
- Extracción de gas mediante fractura hidráulica.
- Las mujeres fueron una de las poblaciones más afectadas por esta crisis, al ser ellas las que recolectaban, distribuían y cuidaban el agua en sus familias. La activista Andrea Villarreal recabó testimonios de mujeres en el Estado que compartieron su experiencia marcada por la desigualdad durante esta crisis para el proyecto “No hay agua, lo que sostienen las mujeres”
- Encuesta Así Vamos 2025
- ¿Qué es el fracking? https://nofrackingmexico.org/que-es-el-fracking/
- PIGECA, Plan Integral para la Gestión Estratégica de la Calidad del Aire https://quintoelab.org/wp-content/uploads/2025/12/Estudio-Gobierno-Nuevo-Leon.pdf
- No hay agua https://www.andyvillarrealr.com/agua
- Órgano internacional recomienda investigar pozos de fracking en Nuevo León https://nofrackingmexico.org/organo-internacional-recomienda-investigar-pozos-de-fracking-en-nuevo-leon/
- Fracking en México, https://cartocritica.org.mx/2015/fracking-en-mexico/
- El espejismo del Fracking , 10 mitos del optimismo petrolero en México

Cesia Escobar (@paandurata), es politóloga con experiencia en procesos participativos para la incidencia. Su trabajo se centra en la defensa del territorio, la construcción de entornos justos y en la colaboración en temas de movilidad, seguridad, derecho a la ciudad y justicia social. Tiene un proyecto independiente y autogestivo de creación de contenido político con perspectiva de clase y de género que se difunde en redes sociales. Para ella escribir, como acto cotidiano, es resistencia y revolución, desde las ideas y narrativas.

