No se juega con los derechos humanos

No se juega con los derechos humanos

Por Cordelia Rizzo

Unos meses antes de que el diputado Samuel García entregara los papeles de la demanda a Javier Duarte ante la Corte Penal Internacional (CPI) supe de otro caso nacional que llegaría ahí. Se demandaría a Humberto Moreira y a Rubén Moreira, hermanos gobernadores de Coahuila por crímenes de lesa humanidad. Lo platicaba con un defensor de derechos humanos directamente vinculado e interesado en esta ardua labor de documentación y fundamento de la causa, liderada por la Federación Internacional de Derechos Humanos.

Por contraste al discurso del diputado García, el informe que Coahuila presentó ante la Corte es un asunto aparte. Está arropado por varias organizaciones y sobre todo por las víctimas. (No soy penalista, pero sé que los testimonios de las víctimas son pieza fundamental de una demanda penal. Repasemos ejemplos de juicios de alto perfil e tribunales locales, regionales e internacionales en Guatemala, Argentina, Chipre.) “El informe está basado en 500 casos concretos en 10 municipios de Coahuila (Acuña, Allende, Francisco I. Madero, Matamoros, Monclova, Parras, Piedras Negras, Sabinas, Saltillo y Torreón)” dice el comunicado de la FIDH.

El trabajo de Verificado MX para desentrañar las notas que afirman que la demanda de Samuel García fue admitida es muy preciso. Una cosa es el acuse de recibido y otra es la admisión de la queja. Aún la demanda de Coahuila con el cuerpo de trabajo que la sostiene, puede desecharse.

Agrego una visión más al ras de la tierra que la del experto: el trabajo de Samuel García para la causa es poco transparente. De viva voz alega que de acuerdo al Estatuto de Roma, que norma los procedimientos y criterios de admisibilidad de la CPI, lo de las quimios y tratamientos de VIH/SIDA falsos encaja dentro del criterio de Crímenes de Lesa Humanidad y en el apartado de “ataques a sociedad civil”. Pero no por alegar, se prueba la sistematicidad de las agresiones. Puede ser difícil probar que sucedieron bajo la aquiescencia del ex gobernador Duarte. Enfatizo: probar.

La memoria histórica nos debe recordar que los juicios que se dan en la CPI suceden tras años de documentación, arropo político y mediático internacional de la causa.  Vale la pena echarse un wikipediazo para ver la cantidad de investigaciones abiertas, los países de los indiciados, más los juicios concluidos para darse una idea de cómo funciona la justicia de la muy nueva Corte Penal Internacional.

Le deseo toda la suerte del mundo a Samuel García. Porque esto parece un paso más bien dado para subir su perfil, porque no lo vemos hurgando el terreno veracruzano para sintonizarse con el dolor de las víctimas de las quimios falsas. El dolor es prueba, o al menos evidencia.

Por mientras, a nivel local no se le conoce como un penalista relevante, o un abogado que conozca ampliamente de derecho internacional. No se le ve enlistándose en cursos de capacitación sobre investigación policiaca y argumentación jurídica para entender cómo se investiga un crimen de lesa humanidad con perspectiva de derechos humanos. Justo asistí a uno hace un mes.

Hasta que se compruebe que Samuel García es un genio del derecho con el éxito de la demanda, está jugando con los sentimientos de personas hambrientas de justicia. Trivializa los procedimientos y el arropo social y político, además del técnico, que requieren. Lo hace él, junto con los medios que no se detuvieron a investigar los dichos del diputado.

 

 

¿Qué opinas?

Staff

Contenido Relacionado