Por Andrés A. Solis*
Criaron cuervos y les sacaron los ojos y de quicio.
Me refiero a este grupo de sedicentes periodistas que con la mentira de hacer periodismo independiente, se fueron agandallando espacios y tiempo en el evento matutino de Palacio Nacional.
Se convirtieron en porristas del régimen, haciendo preguntas a modo, descalificando a periodistas de verdad.
Pero encontraron su veta en supuestas gestiones sociales. Negociando con organizaciones sociales, representantes vecinales y grupos de interés para llevar sus temas al circo mañanero y no lo hacían gratis.
En algún momento, varias personas de este grupo de aplaudidores estuvieron incorporadas al Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría de Gobernación, gozando del privilegio de tener escoltas, vehículos a su disposición, vivienda, Internet gratis, sin que los estudios de evaluación de riesgo avalaran la necesidad de estas medidas cautelares.
Usaban a sus escoltas para cargar las compras y para que fueran en vehículos oficiales a recoger a sus hijos a la escuela.
Y a otros más les han dado espacios en medios públicos para llevar su propaganda a la radio y tv, rompiendo el principio de pluralidad y honestidad, pero de eso se trata.
Han estado fuera de control con cargo al erario.
El reciente desencuentro de una de estas personas con la presidenta hizo estallar hasta los propios merolicos creados por Andrés Manuel y financiados por Jesús Ramírez.
Hace apenas unas semanas habían realizado su “segundo encuentro nacional de medios independientes”, donde reclamaron reparto equitativo de la publicidad oficial.
Y hubo un grupo selecto de esos personajes que viajaron a España para acompañar a la presidenta a su gira por Barcelona. Si son medios independientes, ¿de dónde habrán sacado tanto dinero para pagar avión, traslados, hotel, alimentación y tener datos suficientes para hacer sus transmisiones en vivo?
Al inicio de su gobierno, Claudia Sheinbaum había intentado ponerles controles y uno de ellos era precisamente que no utilizaran el evento matutino para pretender hacer gestiones a nombre de nadie.
Pues al parecer no le hacen caso a la presidenta y por el contrario, la Presidencia de la República los mantiene allí por intereses propagandísticos.
P.D. El Gobierno del Estado de México y el Congreso mexiquense, ambos controlados por Morena, terminaron por legitimar la corrupción. Presumen mejoras a una ley de protección de periodistas, pero lo único que hicieron fue legalizar las dádivas y mantener debilitado y acotado al Consejo Consultivo de su Mecanismo de Protección. Sólo en su cabeza ampliaron la protección al ejercicio profesional del periodismo.


