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Por Sandra H. Cardona*

El derecho a decidir de nosotras las mujeres es un tema pendiente en nuestra agenda de derechos sexuales y reproductivos.  Esta semana se votó en la Comisión de Puntos Constitucionales, la reforma al Artículo 1º adicionando un párrafo “proteger a la vida desde la fecundación hasta su muerte natural”, esta modificación viene a dañar solo a las mujeres pobres, a las mujeres menores de edad, a las mujeres que viven violencia, ya que una mujer que desea tener un aborto y tiene los medios económicos ¡lo hará!, puede viajar a la Ciudad de México, o bien puede ir hasta a Estados Unidos, y ya de plano hacerlo aquí mismo en el estado de manera secreta con su médico de confianza.

Al realizar este tipo de acciones las mujeres perdemos diversos principios y derechos que son inherentes a nosotras como persona, si bien mucho se ha dicho que los derechos no se deben de llevar a consulta, son ya parte de nuestra vida.

Me gustaría contar un poco del trabajo que hacemos desde la red Necesito Abortar, nosotras acompañamos a las mujeres desde el propio amor, hacemos acompañamiento social, emocional, legal y médico, para que las mujeres que deseen tener un aborto, este sea seguro, desde la comodidad de su hogar, y si lo necesitan por la circunstancia que sea lo puedan hacer desde nuestro hogar.

No quiero terminar sin recordar que ya existen acciones de inconstitucionalidad en el Estado de Veracruz y en Sinaloa quien fue la misma Comisión Nacional de los Derechos Humanos quien lo promovió, así que si aun no se han resuelto estas acciones inconstitucionales, no se debería de promover este tipo de reformas sin que primero exista un estudio previo con bases científicas, con perspectiva de género y sin estigma, es importante que se realicen mesas de trabajo, donde se pueda conocer los puntos de vista desde diversas aristas.

Las mujeres que no tienen acceso a poder tener un aborto seguro buscan métodos alternos como son los tés, el meterse ganchos, entre otras cosas, ocasionando infecciones y algunas veces hasta la muerte.

En México y principalmente en Nuevo León aún estamos en pañales en lo que respecta al goce y el ejercicio de nuestros derechos sexuales y reproductivos y eso nos afecta desde la religión, la pobreza, la falta de información, que son las principales causas que hacen que las mujeres no tengamos el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo. En la misma constitución en el Art. 4 nos dice que tanto hombres como mujeres somos iguales ante la ley, y que tenemos el derecho a decidir de manera libre, responsable e informada sobre el número y el espaciamiento de los hijos.

Hay que recordar como menciono Verónica Cruz, directora de Las Libres que existen diversos mitos en torno al derecho a decidir, dos de ellos son:

  •  La maternidad es para todas las mujeres: La sociedad y el entorno más cercano nos va preparando desde que somos niñas para que un día seamos madres.
  • La maternidad es un instinto natural: Esto es una mentira, somos las mujeres quienes tenemos que alcanzar la meta de lograr ser madres y como nacemos con el “chip” instalado de ser madres, pues ya nos vemos sintiendo ese “instinto materno”, pero la realidad es otra.

Si bien sé que no todo el mundo puede estar de acuerdo con el aborto, es imperioso que sí respete el derecho a decidir de cada persona, pues de no hacerlo, las mujeres seguiremos siendo violentadas, desde nuestros hogares, desde la misma sociedad y por el gobierno.

deci

 

* Sandra (@abortarnecesito) es Activista y luchadora social por los derechos sexuales y reproductivos, colabora con la red Necesito Abortar.

 

 

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