Las voces del temblor en el centro del país

Por Redacción

La tarde del martes 19 de septiembre, un temblor con una magnitud de 7.1 grados cimbró el centro del país. A horas del suceso, suman decenas de personas fallecidas, otras atrapadas entre los escombros y unas más lesionadas.

Entre quienes resultaron ilesos, están aquellos que decidieron contar parte de su experiencia a Verificado y aquí les presentamos algunos testimonios entre millones.

Angélica Chávez desde el centro de la Ciudad de México, piso 21 de edificio de departamentos

Fue horrible. Esto ya no es normal, de verdad que ya no es normal. ¿Qué te puedo decir? Increíblemente estuvo peor que el otro temblor, aunque haya sido de 7. Tal vez porque fue cerca, pero yo pedí perdón, pedí perdón bastante. Y se me hace muy extraño que haya pasado uno seguido del otro, esto no es normal. Lloré bastante ya cuando bajamos, lloré bastante, te lo juro que ya no la veía, lloré bastante. Todas las paredes ahora ya no se cuartearon, se partieron. Se veía el concreto.

Vi un edificio caerse, se cayó horrible. No salieron las personas, se derrumbó al momento. ¿Por qué justo hoy que ni siquiera al simulacro bajé? Siento que Dios se enojó. Aquí en la zona esta, nada más aquí alrededor fueron tres edificios los que se cayeron, yo vi uno. Pero ¿qué te digo? Nada más porque no puedo llorar. Nada más cuando bajé lloré, porque en ese momento sentí que ya no la libraba. Todo se cayó, todo se quebró, todo se colapsó. No quiero exagerar, pero hay gente que ya no quiere regresar, y se van a ir a dormir a otro lado. Probablemente haremos lo mismo, no lo sé.

José Villalpando desde un centro de investigación al sur de la Ciudad de México

Sí estamos bien, pero fue el temblor más fuerte de mi vida. El peor temblor de toda mi vida. Según de 7.1, pero fue terrible, terrible. Como el epicentro fue en Morelos, aunque fue de 7.1, fue el peor temblor de toda mi vida. La estructura del edificio está bien, pero las tuberías del agua y del gas están rotas. No sabemos si mañana vamos a trabajar. Se cayeron todos los libreros. Se cayeron las computadoras, todo, todo se cayó. Fue el peor temblor que he sentido en mi vida, es el peor temblor que he sentido en mi vida, te lo juro. Créeme que me siento con un nudo en la garganta por esos niños… dos escuelas se cayeron, es lo que estamos escuchando entre voces. Y se ve, porque andan dos helicópteros por aquí sobrevolando, aterrizando y levantándose. Ojalá que esos niños estén bien.

En cuanto empecé a sentir que estaba temblando le empecé a gritar a todos que estaba temblando, pero no como loco, sino diciéndoles ‘ya reaccionen, que está temblando’, y ya, me hicieron caso y empezaron a salir. Y luego cuando ya salimos y empezó a oler gas, les grité ´cierren las llaves del gas’ y ya fuimos rápido a cerrarla.

Estamos muy, muy incomunicados.

Karina González, desde delegación Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México

Gracias a Dios estamos bien. Pero la ciudad está colapsada, los edificios se siguen cayendo. Nuestra zona está aparentemente bien. Pero seguimos a la expectativa y esperando indicaciones por parte de las autoridades. Le pedimos sus oraciones porque a pesar de que no se han podido contabilizar todavía los daños materiales y pérdidas humanas, la mayoría de la gente en crisis.

Seguimos asustados, íbamos mi mamá, mi hija y yo. Primero pensábamos que era otra vez un simulacro. Lo malo de este sismo es que empezó a temblar antes de que sonara la alerta sísmica.

Mi esposo tuvo que bajar por las escaleras agarrado de la pared porque se estaba moviendo todo en su trabajo, al irse las señales de teléfono e internet se vino con nosotras para ver si estábamos bien pero el edificio donde labora sí quedó dañado. Se colapsó todo, no había luz, agua, teléfono, internet, ni transportes.

Pedimos que Dios traiga paz en medio de esta situación y Dios tome control de todo.

Carla Bautista desde la Ciudad de México, zona sin especificar                      

Estamos bien, cerca de mi casa se cayó un edificio, y la alarma sonó a la mera hora del sismo. Como antes hubo un simulacro, la gente pensaba que era eso mismo, pero todo era real y fue muy rápido. También aquí cerca se cayeron dos escuelas.

Orfelinda Rangel desde San Felipe, Ixtacuixtla, Tlaxcala

Estaba en el carro sentada en lado del copiloto de repente sentí que me movían el carro de un lado al otro vi hacia afuera y de mi lado se movía la pared y no pude abrir la puerta me brinque al lado del piloto y me salí por ese lado, empecé a gritarle a mi esposo que estaba en una escalera que se bajara y no me escuchaba, también les gritaba a los despachadores que activaran el paro de emergencia y volteo hacia arriba y el techo de la gasolinera se movía de un lado al otro, de repente vi que todos estábamos ahí parados todos  juntos.

Astrid García desde oficina laboral, en el Estado de México

Tembló cañón. La verdad horrible. Super susto. Epicentro fue muy cercano, por eso se sintió tan feo. Quisiera estar ayudando, pero me tienen aquí trabajando. Se derrumbaron bardas en una escuela por mi pueblo.

Dulce de Ayala desde su hogar en Veracruz

Gracias a dios todos acá en Veracruz estamos bien, pero yo sí me lleve un gran susto por lo del temblor.

María Rangel desde su vivienda en Puebla

La verdad, caímos en pánico. Nunca imaginamos que sentiríamos un temblor tan fuerte. No sabemos qué hacer, la casa está llena de grietas, ahorita estamos en la calle y creo que aquí vamos a dormir. Bueno, dormir es un decir, no creo que podamos cerrar los ojos mucho tiempo. Seguimos con mucho miedo.

Para más información sobre los edificios colapsados entra aquí

Imagen preliminar de mapa de edificios dañados y derrumbados en el centro del país a causa del temblor.
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Verificado

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