Comer carne en exceso es una fuente de contaminación

Comer carne en exceso es una fuente de contaminación

Por Deyra Guerrero

A simple vista pareciera que el consumo de carne no tendría implicaciones en la ecología, pero sí, ya que la actividad ganadera emite más dióxido de carbono (CO²) a la atmósfera que todo el sector de transportes mundial y es una de las principales causas de la deforestación, escasez de agua, pérdida de hábitats y de especies.

En países desarrollados la ganadería es responsable del 12.6% de los gases efecto invernadero -que causan principalmente el calentamiento global-, lo que le convierte en el primer emisor de metano, además de las emisiones derivadas de la industria como la distribución o los pastizales empleados para alimentar ganado.

En concreto, las vacas producen la emisión del 14% de los gases invernadero en el mundo, los que liberan mediante eructos o gases al defecar, cargados de metano y amoniaco.

Una sola vaca puede generar entre 200 y 500 litros de gases contaminantes al día, lo que podría compararse a los de un automóvil.

Otra estadística indica que cada vaca emite entre 70 y 120 de kilos de metano al año por lo que cada uno de estos animales es responsable de más de 2 mil kilos equivalentes de CO² al año.

En todo el mundo se estima que existen alrededor de 1.5 mil millones de vacas y toros, que en conjunto con los demás animales rumiantes emiten el equivalente a 2,000 millones de toneladas de CO² al año.

Actualmente, dos tercios de los terrenos cultivables se utilizan para ganadería o producción de alimento para ganado, lo que es poco eficiente. De todos los cultivos utilizados para alimentar ganado, sólo un 3% se convierte en una producción efectiva de carnes, huevos y lácteos, y el resto se pierde.

Para el año 2020 se espera que la demanda de carne aumente al doble, pero si las personas utilizáramos los alimentos de forma eficiente, la producción no tendría que aumentar demasiado. Además, parte importante de los alimentos, terminan en la basura.

Si bien la carne es un alimento muy completo, las dietas actuales contienen un consumo excesivo de proteína animal. En México, el consumo de carne se estima en un promedio 14 kilos por persona al año.

Sin embargo, en Nuevo León, en donde preparar carne asada es una tradición cultural, cada habitante come anualmente 37 kilogramos, es decir, 164% más que la media nacional.

El regular este elemento de la dieta a niveles saludables ayudaría a la salud y al medio ambiente.

La Tierra sigue calentándose

  • La temperatura global promedio en 2018 fue 0.98 grados mayor. Para el 2100 aumentaría entre 3℃ y 5℃. Para evitar daños irreversibles, el límite es 2℃.
  • Los 20 años más calurosos han sido en los últimos 22 años. Del 2015 al 2018 ocupan los primeros cuatro lugares.

Consecuencias

  • Aumentará el nivel de los mares.
  • La acidez de los océanos se incrementará.
  • La siembra de alimentos estará en peligro.
  • Más desastres naturales.
  • Riesgos para el 95% de las ciudades.

Generación de gases invernadero (del total mundial)

  • China: 26.6%
  • EUA: 13.1%
  • México: 1.5%

Todos podemos ayudar

  • Consumir menos carne, leche, queso y mantequilla.
  • Comer más alimentos locales de temporada y desechar menos.
  • Caminar, andar en bicicleta o usar trasporte alternativo.
  • Comprar productos con bajas emisiones de carbono.
  • Exigir al gobierno y a la industria acciones inmediatas.

 

*Fuentes: Organización Mundial Meteorológica; Panel Internacional sobre Cambio Climático; Comisión Europea y la Agencia Holandesa del Medio Ambiente; Verisk Maplecroft.
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Deyra Guerrero

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