Cuentos Urgentes para Niños Valientes: El Superhéroe

Cuentos Urgentes para Niños Valientes: El Superhéroe

 

Dedicado a Bruno e Ivana.

Por María Teresa Cervantes Loredo

– ¿Te cuento la historia de un superhéroe?
– No abuela, ya me contaste la historia de los niños héroes y no me
gustó.
– ¿Por qué no te gustó?
– Porque se murieron, uno de ellos con la bandera. También me contaste
del otro superhéroe que se fue a luchar contra los malitos, que se
llamaba el Ché pero también se murió. Pero abuela… los superhéroes no se
mueren, ellos siempre ganan porque tienen poderes.
– Bueno pero esos que tienen poderes no existen, son caricaturas,
fantasía. Los superhéroes que yo te cuento son de verdad, aunque no
tienen poderes y a veces se mueren… ellos son héroes porque dan su vida
por los demás, por la patria, por un mundo mejor.
– Y ese superhéroe que me quieres contar… ¿también se murió?
– No, ese no se murió.
– A ver… ¡cuéntamelo!
– Este superhéroe se llama Juan Pueblo y un día estaba muy tranquilo
haciendo lo que hacía todos los días, muy a gusto, le gustaba su vida
así como era, nada le preocupaba y aunque tuviera problemas o no tuviera
dinero él cantaba, bailaba y se divertía. Pero ese día la tierra empezó
a temblar y a rugir, todo se movía, él se cayó varias veces. Juan Pueblo
estaba asustado, se estaba derrumbando su casa, y las casas de sus
vecinos, escuchaba horrorizado los gritos y las sirenas, las paredes que
crujían. Un mueble que cayó cerca de él, lo hirió en el brazo. Luego se
detuvo aquel temblor y él pudo salir a la calle, entonces vio un
desastre, muchos edificios y casas caídas… caminó por la calle y escuchó
lamentos en los escombros. Entonces sin pensarlo mucho y arriesgando su
vida empezó a escarbar y remover los escombros para llegar hasta la
persona que se lamentaba y por fin la encontró… era su vecina, la sacó
de ahí y llegaron otros que le ayudaron. Juan Pueblo se pasó todo el día
ahí rescatando personas.
Cuando por fin descanso un rato se dio cuenta de que muchos como él
estaban ayudando, llegaron personas a llevarles agua, comida, palas y
picos para remover los escombros. Se durmió un rato. Y cuando despertó
comprendió muchas cosas: se dio cuenta de que estaba vivo, que con sus
manos callosas había salvado a otras personas, que podía soportar el
dolor de su brazo herido para seguir ayudando, se dio cuenta que había
muchos como él preocupados y ocupados en rescatar personas y en rescatar
a su patria. También descubrió que todos juntos habían adquirido
superpoderes y podrían enfrentarse a ese desastre causado por el
terremoto y también al desastre que han causado a México muchos malitos
a los que ahora podrían vencer si se lo proponen.
– Y todos son superhéroes
– ¿Te gustó esa historia?
– Sí, pero yo quiero que siempre ganen los superhéroes.
– ¿Tu quieres que siempre ganen los buenos?
– Sí.
– Yo también. Ven, dame un abrazo.

 

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