EN CORTO
- El cambio de nombre de PCOS (síndrome de ovario poliquístico) a PMOS (síndrome de ovario metabólico poliendocrino) se debe a que el término anterior generaba confusión al sugerir “quistes” como rasgo central.
- La actualización busca reflejar mejor los componentes metabólicos y endocrinos del síndrome.
- El cambio de nomenclatura apunta a mejorar la comunicación clínica y pública sobre el padecimiento, al priorizar una descripción menos centrada en el ovario y más vinculada a sus características sistémicas.
Por Andrea Cruz Urista
El 12 de mayo de 2026 se cambió de manera oficial el nombre del Síndrome de Ovario Poliquístico (PCOS) a Síndrome de Ovario Metabólico Poliendocrino (PMOS), luego de un proceso de consenso global que tiene como objetivo retirar el estigma y brindar claridad al padecimiento.
El documento fue publicado en la edición especializada de la revista médica The Lancet y fue la conclusión de un proceso con más de 14 mil participantes; busca reflejar con mayor precisión las disfunciones endocrinas y metabólicas que caracterizan a la condición.
El síndrome impacta a más de 170 millones de personas a nivel mundial y tiene una prevalencia de una de cada 8 mujeres, aunque expertos en la misma publicación señalan que el cambio terminológico también debe considerar las implicaciones para personas de diversas identidades de género.
¿Por qué cambiar el nombre?
La importancia de la modificación radica primero en el ajuste del nombre para que coincida con la realidad de las diversas formas en las que se puede presentar.

Según el documento, liderado por la autora e investigadora principal australiana Helena J. Teede, quien ha encabezado las iniciativas para modificar el término, la meta es corregir el nombre “engañoso” que causaba que el 70% de los casos permanecieran sin diagnosticar.
Explican que la decisión de retirar la palabra “poliquístico” fue tomada porque sugiere la presencia de quistes en los ovarios que requieren atención médica, los cuales no son realmente una característica de la condición, por lo que el nuevo nombre eliminó esta confusión. Además, no son quistes, sino folículos en desarrollo detenidos.
Además, se reconoce de manera oficial la naturaleza multisistémica del síndrome, pues dejará de estudiarse y tratarse sólo como un trastorno ginecológico u ovárico y valida que es una afección que abarca problemas endocrinos y metabólicos.
De igual manera, se pretende que tenga un impacto positivo en la atención al paciente ante el retraso en el diagnóstico. Esto afectaba particularmente a adolescentes de 10 a 19 años, puesto que uno de los criterios requería de ciclos irregulares e hiperandrogenismo, así como a personas adultas de 20 años o más, quienes deben cumplir por lo menos dos de los criterios especificados en las guías internacionales para ser diagnosticadas.
¿Qué es el Síndrome de Ovario Metabólico Poliendocrino (PMOS)?
El Síndrome de Ovario Poliendocrino Metabólico (PMOS), además de ser el nuevo nombre, también describe mejor la esencia de la enfermedad.
Poliendocrino reconoce que la condición es causada por varios problemas hormonales que actúan al mismo tiempo, como el exceso de hormonas masculinas, la resistencia a la insulina (presente en el 85 % de los casos) y cambios en el sistema hormonal del cuerpo.
Metabólico indica que también afecta el metabolismo y puede aumentar el riesgo de obesidad abdominal, diabetes tipo 2, presión alta, hígado graso y enfermedades del corazón.
Y finalmente, la permanencia de la palabra “ovárico” confirma que afecta el funcionamiento de los ovarios y se presentan problemas como la menstruación irregular o infertilidad, pero deja de enfocarse en la idea de los quistes.

¿Ya le cambiaron el nombre, ahora qué sigue?
Además del cambio de nombre, el artículo presenta una estrategia de implementación de tres años para integrar este nuevo enfoque en los sistemas de salud y la investigación médica a nivel mundial.
El plan consta de ocho etapas. Primero se difundirá la información entre la comunidad científica mediante artículos médicos, libros de texto actualizados y materiales educativos. También se crearán recursos en distintos idiomas para pacientes y profesionales de la salud, con el fin de explicar el motivo del cambio de nombre.
A nivel internacional, se realizará una campaña de comunicación con materiales y programas educativos dirigidos a asociaciones médicas. Además, el término PMOS será integrado en expedientes clínicos electrónicos y sistemas médicos digitales, mientras se trabaja con gobiernos y organizaciones de investigación para adoptar el nuevo nombre en becas y publicaciones.
Otro objetivo es lograr que la Organización Mundial de la Salud incluya oficialmente el término en la Clasificación Internacional de Enfermedades. Todo esto se llevará a cabo durante un periodo de transición de tres años, en el que se evaluará el funcionamiento del cambio antes de su integración total en la guía internacional de SOP/PMOS de 2028, utilizada por médicos en 195 países.
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