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  • Hace 150 años era posible comprar mariguana en la entidad de forma legal; su distribuidor, John Mears, resulta ser un personaje peculiar del que poco se habla a pesar de haber realizado un hito médico
Por Liliana Cavazos

Corría el año de 1869. Monterrey, con los cerros de siempre pero menos depredados, la competencia médica estaba a la orden del día impulsada por el decano José Eleuterio González, a quién mejor se le conoce como ‘Gonzalitos’.

El terreno era fértil para practicar la medicina y obtener de ello grandes beneficios económicos: desde 1846, tras la Batalla de Monterrey, la estadística de crecimiento poblacional no se recuperaba. Todo iba de mal en peor y para colmo el ejército galo había tomado la ciudad durante el capítulo histórico conocido como Intervención Francesa.

Para Gonzalitos, quizá, desde su enfoque humanitario y altruista todo se resumía a como sus biógrafos describen su más grande ambición: velar por todos. Sin embargo, en la voraz competencia del sector médico regiomontano no sólo se trataba de las pretensiones hipocráticas que bien practicaba Gonzalitos.

Ello parecía entenderlo a la perfección un médico de buena reputación y de origen estadounidense, de quien poco se habla en esta ciudad, pero cuyas hazañas lo convierten en un peculiar personaje de aquella época: John H. Mears, cuyo nivel de competencia era alto: hay referencias acerca de que fue quien practicó la primera cesárea no sólo en Monterrey, sino en todo México, pero que la comunidad médica mexicana le desconoció el hito al discriminar su nacionalidad: si no eres mexicano, no puedes ser el primero.

Para ese 1869 Mears era propietario de dos de las boticas de mayor renombre en la ciudad: Botica Mears y Botica del Progreso. Aventajado por el idioma, convino negocios con grandes distribuidores procedentes de Estados Unidos y Europa.

Decidido, consiguió un remedio que puso en jaque a sus competidores, se trataba del cigarrillo del que ya se hablaba con emoción en diversas ciudades de Europa: los cigarros indios de cannabis indica de Grimault y compañía. Elaborados en París, destinados a curar enfermedades respiratorias como el asma, el catarro y el insomnio.

mariguana

Pactada ya la mercancía ésta llegó a Monterrey, y tal como lo establecían las normas de la época, el nuevo producto debía ser anunciado en el Periódico Oficial del Estado.

Con fecha del sábado 04 de diciembre de 1869 fue publicado en el documento oficial “Este antiguo y acreditado establecimiento, acaba de recibir directamente de Europa y los Estados Unidos los siguientes artículos medicinales, que ofrece al público a precios sumamente cómodos: CIGARROS INDIOS DE CANNABIS INDICA GRIMAULT Y C. FARMACEÚTICOS EN PARÍS”.

Años más tarde, la Comisión de Salubridad reguló las sustancias que se ofertaban en las boticas. Fue en 1891 cuando se publicó en el Periódico Oficial una lista de productos considerados como peligrosos, pero que de todas formas podían venderse siempre y cuando el solicitante contara con prescripción médica. Desde luego la lista incluía a la mariguana junto a otras sustancias como el opio, la cicuta y el fosfuro de zinc.

Con el paso de los años la botica de Mears desapareció; el establecimiento ubicado en las inmediaciones de la antigua Plaza Zaragoza ya no existe. De Mears hay una referencia más: que intentó cobrarle al Departamento del Tesoro de Estados Unidos una indemnización por la presunta destrucción de una mina de plata que supuestamente él poseía en San Luis Potosí.

Se le investigó por fraude y uno de los agentes asignados al caso fue nada menos que el general Abner Doubleday, quien años atrás fue pieza clave para que los estadounidenses invadieran Monterrey en la batalla de 1846 y quien años después inventó un deporte: el beisbol.

La historia está llena de semejanzas y de patrones que parecen repetirse y que pocos se animan a advertir. A 150 años de Mears, el dealer legal, en éste 2019 a mediados de año podría concretarse la iniciativa de ley que el presidente López Obrador presentó en noviembre pasado al Senado para regular la producción, venta y consumo de cannabis.

Mears volverá, como antes, en forma de empresario.

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